30 de noviembre 2006 - 00:00

Londres: encontraron radiactividad en 12 lugares tras muerte de ex espía

El gobierno británico informó hoy que se hallaron restos de la sustancia radiactiva polonio 210 en 12 sitios de Londres durante la investigación por la muerte del ex espía ruso Alexander Litvinenko.

En una ponencia en la Cámara de los Comunes, el ministro del Interior británico, John Reid, informó que las autoridades sanitarias hallaron restos de veneno radiactivo en 12 sitios de la capital británica.

Según Reid, unos 24 lugares están siendo examinados en la actualidad por peritos forenses, para determinar si en ellos hay restos radiactivos.

Además, rastros de radiactividad fueron hallados en dos de los cinco aviones que están siendo examinados, tres de la aerolínea británica British Airways (BA) y dos de la rusa Transaero, todos ellos vinculados al caso.

Hoy al mediodía, unos 2.500 pasajeros que viajaron en vuelos afectados por la radiación contactaron a la Agencia de Protección Sanitaria (HPA), tras publicarse la alerta.

British Airways dijo que está tratando de contactar a un total de 33.000 pasajeros y a 3.000 empleados de la aerolínea, que podrían haberse contaminado "con bajos niveles de rastros de radiactividad".

Según un vocero de la firma aérea, los aviones de British Airways están siendo examinados porque "individuos que estuvieron en contacto directo con Litvinenko, que murió el jueves pasado, habrían viajado en esos aparatos aéreos".

La alerta concierne a 221 vuelos realizados por al menos tres aviones 767 dentro de Europa.

Reid informó en el Parlamento que 1.700 personas llamaron al servicio de salud NHS, 69 de ellas para someterse a exámenes médicos radiactivos.

De los 29 pacientes examinados, ninguno dio positivo por restos de polonio 210 en su orina, aunque 18 fueron transferidos a clínicas especializadas para más estudios.

En ese sentido, el director de la Agencia de Protección Sanitaria (HPA), el profesor Pat Troop, declaró que si la fuente de radiación es la misma que aquella que mató a Litvinenko, el polonio 210, el peligro de contaminación seria para los pasajeros es muy bajo.

Litvinenko, crítico del gobierno del presidente ruso Vladimir Putin, fue envenenado con material radiactivo, tras varios encuentros en Londres con "contactos" el pasado 1 de noviembre.

Mientras, la causa judicial por su muerte fue abierta hoy en el juzgado de instrucción de St. Pancras, y más tarde suspendida hasta que la Policía británica finalice las pesquisas pertinentes.

En ese sentido, el juez de instrucción a cargo de la causa, el doctor Andrew Reid, declaró que los niveles de polonio 210 hallados en el cuerpo de Litvinenko indican que ese veneno ingresó "por medios no naturales".

Reid informó que la autopsia será efectuada este viernes por parte de un patólogo del Ministerio del Interior, un perito independiente, y un tercer patólogo contratado por la familia de Litvinenko.

Una vez completado, los allegados del ex espía ruso podrán efectuar el funeral de Litvinenko.

Tras las resumidas audiencias de hoy, el amigo personal del antiguo agente secreto, el ruso Alexander Goldfarb, declaró que la muerte de Litvinenko "fue obra de los servicios secretos rusos".

"Sospechamos que el origen de este material (polonio 210) es Moscú, porque la Policía está investigando los aviones que volaron entre Londres y Moscú", detalló.

Poco antes de morir, Litvinenko escribió una misiva en la que acusó abiertamente a Putin por su envenenamiento.

Sin embargo, el Kremlin negó cualquier responsabilidad en el caso.

Esta semana, el primer ministro británico, Tony Blair, afirmó en Copenhague que "no habrá ningún obstáculo político o diplomático" que obstaculice las investigaciones policiales.

Blair confirmó además que Londres le ha pedido amplia colaboración a Rusia en el caso.

Mientras tanto, la prensa británica especuló hoy sobre un auto-envenenamiento o la posibilidad de que Litvinenko haya sufrido un accidente cuando estaba trabajando con sustancias químicas.

Por su parte, Scotland Yard dijo que no descarta ninguna hipótesis en su investigación, que podría tener serias implicaciones para las relaciones diplomáticas entre Londres y Moscú.

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