7 de septiembre 2013 - 16:54

Los conservadores ganan en Australia y fracasa Assange

Tony Abbott celebra el triunfo en las legislativas.
Tony Abbott celebra el triunfo en las legislativas.
La oposición conservadora conducida por Tony Abbott venció ampliamente, como se preveía, las elecciones federales en Australia, con lo que puso fin a seis años de poder laborista marcados por una economía floreciente, pero también de luchas internas que cansaron a muchos electores.

Así desapareció el sueño de Julian Assange, el creador de Wikileaks y asilado en la embajada de Ecuador en Londres, de entrar en el Parlamento de su país.

Con el conteo de votos todavía en curso, pero con los datos que parecen consolidados, la coalición del partido liberal conducido por Abbott, en alianza con el partido nacional-agrario, obtuvo cerca del 54% de los votos nacionales, con una oscilación en su favor del 4,5%, con lo que se encamina a tener al menos 90 de las 150 bancas de la Cámara de representantes.

Y mantuvo su banca de Merbourne el vice líder de los Verdes, Adam Bandt, el primero de su partido en ingresar a la Cámara, que es electa con la mayoría que penaliza los partidos menores.

El líder laborista Kevin Rudd, que mantuvo su banca de Griffith, en Queensland, admitió la derrota.

"Hoy luchamos bien con un gran partido laborista. Ahora es tiempo de unirnos como gran nación australiana", dijo.
Poco después gritó su victoria frente a sus simpatizantes Tony Abbott, 28/o jefe de gobierno del país.

"Desde hoy declaro que Australia está bajo una nueva gestión que la vuelve a poner en movimiento", prometió el líder conservador.

Los resultados finales del Senado de Canberra, elegido con el sistema proporcional, llevarán más de una semana para ser determinados, a causa del complicado sistema de atribución de preferencias.

Para candidatos como Assange, que esperaba conquistar una banca y quizás liberarse del exilio voluntario en el embajada ecuatoriana de Londres, las chances de ser electo parecen nulas.

Abbott, ex seminarista y ex púgil amateur, maniático del fitness, bañero y también bombero voluntario, prometió en
campaña electoral que retomará la estabilidad política, que recortará las tasas e impondrá controles más duros en las fronteras nacionales, para impedir el arribo casi cotidiano de refugiados en "carros de mar".

En los últimos meses había acumulado fuertes consensos, con la promesa de frenar el gasto público, de abolir la
controvertida tasa sobre emisiones de efecto invernadero y con frenar el flujo para los solicitantes de asilo.


Una fuerte ayuda le llegó de parte del grupo de prensa News Limited, de Rupert Murdoch, que controla más del 70% de los diarios de su país de origen, y le dio un constante y abierto apoyo.

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