París (EFE) - La afirmación de la derrotada candidata del Partido Socialista (PS) al Elíseo, Ségolène Royal, de que algunas propuestas estrella de su programa electoral no eran «creíbles» le valió ayer fuertes críticas de sus correligionarios.
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Royal dijo que se vio obligada a retomar en su proyecto presidencial dos ideas del proyecto socialista -elevar el salario mínimo a 1.500 euros en cinco años y generalizar las 35 horas de trabajo semanal-, que no eran «nada creíbles».
Es una muestra de «gran duplicidad» por parte de Royal, afirmó el senador socialista Jean-Luc Mélenchon. «Estupefacto» se declaró el diputado Jean-Pierre Brard, quien sentenció que «dos de las principales medidas sociales» de su «pacto presidencial» eran por tanto sólo «señuelos para engañar» a los militantes socialistas y al resto de los electores de izquierda.
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