Brasilia (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Mientras un sondeo revelaba que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vencería holgadamente en las elecciones presidenciales de octubre al candidato de la oposición socialdemócrata, el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, éste lanzó una fuerte ofensiva política para constituir una coalición que mejore sus perspectivas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según la encuesta encargada por la Confederación Nacional de la Industria (CNI) al Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadísticas (IBOPE), Lula sería reelecto en segunda vuelta con 49% de los votos contra 31% de su rival (ganaría por 43% a 19% la primera ronda). La muestra verificó también una mejora en la imagen positiva del gobierno, que llegó en marzo a 38%, desde 29% en diciembre.
Mientras tanto, Alckmin, quien fue proclamado candidato el martes, dijo a los periodistas que conversó con dirigentes del Partido del Frente Liberal (PFL), que junto con el PSDB encarna la oposición más dura al gobierno de Lula.
El candidato socialdemócrata dijo que el PFL aún no decidió si postulará a la Presidencia al actual alcalde de Rio de Janeiro, César Maia, pero aclaró que confía en aunar voluntades contra una eventual aspiración de Lula a un segundo mandato, que todavía no fue confirmada por el mandatario pero es dada como un hecho. Según Alckmin, el presidente del PFL, Jorge Bornhausen, le dijo que conversará con Maia y luego le dará una respuesta.
• Oposición
Durante las últimas semanas, Maia se opuso a la candidatura de Alckmin públicamente y se dijo dispuesto a formar un bloque de oposición junto con el PSDB sólo si el candidato de ese partido era José Serra, quien finalmente quedó fuera de la disputa. En ese sentido, Alckmin dijo que respeta todas las opiniones y tendencias, pero no escondió su deseo de ser respaldado por el PFL. «Respetamos a los otros partidos, pero si depende de nosotros, iremos juntos con el PFL», apuntó el funcionario. En opinión de Alckmin, «las conversaciones sólo comienzan ahora» y habrá tiempo para llegar a acuerdos para las elecciones del 1 de octubre. «No hay razón para apurarse, sobre todo si se tiene en cuenta que solamente llevo 24 horas como candidato», declaró.
En cuanto a su alineación política, Alckmin dijo que «leo con buen humor esa historia que me coloca más al centro, más a la derecha, más conservador. Van a llevarse un lindo susto».
Tras la elección de Alckmin como postulante en los comicios, los principales empresarios no escatimaron elogios.
• Corrupción
«El hizo un gobierno limpio y sin corrupción. Si hubo alguna corrupción, fue mínima», dijo Antonio Ermirio de Moraes, titular de Votorantim, uno de los grupos industriales más poderosos del Brasil.
Con un patrimonio de miles de millones de dólares, el grupo Votorantim tiene presencia en áreas como el cemento, el agronegocio, las finanzas, celulosa y papel, química y energía, entre otros sectores.
En la misma línea, el titular de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), Armando Monteiro Neto, consideró que «el gobierno que hizo en San Pablo mostró que tiene condiciones para disputar la presidencia».
Por su parte, el titular de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, afirmó que «si el programa de gobierno realizado por Alckmin en San Pablo es ampliado para Brasil, sería muy positivo para el país».
Dejá tu comentario