23 de diciembre 2008 - 00:00

Lula y Sarkozy firmaron acuerdos de cooperación estratégica

Lula y Sarkozy firmaron un plan de acción con énfasis en las áreas militar y de medio ambiente.
Lula y Sarkozy firmaron un plan de acción con énfasis en las áreas militar y de medio ambiente.
Los presidentes brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y francés, Nicolás Sarkozy, firmaron un "histórico" acuerdo militar, con el que Brasil espera dar un salto tecnológico, que incluye la construcción de un submarino de propulsión nuclear y basar una industria bélica en el marco del recién creado Consejo de Defensa Sudamericano.

Según Lula, la ayuda de Francia en la transferencia de tecnología de punta es un paso importante para ampliar la capacidad militar autónoma de Brasil y permitirle proteger más eficientemente la selva amazónica, sus reservas de agua potable y los gigantescos yacimientos de hidrocarburos en aguas profundas a 300 kilómetros de la costa.

"La cooperación le permitirá a Brasil dar el salto tecnológico necesario para reestructurar sus Fuerzas Armadas y poner en vigencia su nueva estrategia de defensa; Brasil siempre agradecerá al gobierno francés su comprensión y por querer construir una asociación y no sólo una relación de mercado", afirmó Lula, citado por una agencia de noticias internacional.

"Este es un día histórico en la relación Francia-Brasil", destacó el mandatario, junto a Sarkozy, en el hotel Copacabana Palace, tras la firma de una serie de acuerdos que incluyen la construcción de un submarino nuclear que estará operativo en 2024, así como la compra por parte de Brasil de cuatro sumergibles militares convencionales Scorpene.

Los acuerdos también prevén, como parte del tratado de asociación estratégica entre ambos países, la construcción de 50 helicópteros de transporte, que serán montados en Brasil con tecnología francesa y la experiencia de Embraer, la fábrica de aviones civiles brasileña.

El valor del negocio no fue revelado, pero medios de prensa locales afirmaron, sobre la base de fuentes militares, que llegaría a 6.500 millones de euros (unos 9.000 millones de dólares).

Por su parte, Sarkozy aseguró a Lula que Francia también se dispone a colaborar con Brasil en materia espacial y en la reanudación del proyecto de construcción de centrales atómicas para generar electricidad.

El presidente francés afirmó, citado por una agencia de noticias internacional, que los acuerdos suscriptos "son consecuencia de la voluntad de Brasil y Francia de aliarse para favorecer la paz y la seguridad en el mundo".

Sarkozy agregó que la ayuda de su país para que Brasil construya su primer submarino nuclear es "una decisión histórica" que ayudará a convertir el país sudamericano en "una potencia militar", y enfatizó que "un Brasil poderoso es un elemento de estabilidad para el mundo".

Los acuerdos bilaterales se enmarcan, a la vez, en el Consejo de Defensa Sudamericano, creado hace 10 días en la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que contempla el desarrollo de una industria militar regional para la modernización de las fuerzas armadas del área.

Estos convenios confirman, además, la creciente importancia de Francia como suministrador de equipos bélicos a Brasil. En los últimos cinco años, las compras brasileñas de armamentos franceses aumentaron en 175 por ciento, mientras las de equipos estadounidenses se incrementaron solamente en 38 por ciento.

La participación francesa podría aumentar aun más si Dassault fuera ganadora de la licitación abierta por la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) para adquirir 36 nuevos aviones caza.

Los Rafale fabricados por Dassault están entre los tres finalistas de la licitación, conjuntamente con los F-18 E/F, de la estadounidense Boeing, y el Gripen, de la sueca Saab.

Por otra parte, Brasil y Francia reafirmaron su adhesión al papel "fundamental" que deben jugar las Naciones Unidas, y en especial su voluntad de ampliar el Consejo de Seguridad de la ONU y del G-8 (siete principales potencias occidentales más Rusia), con el ingreso de nuevos miembros.

En ese sentido, Sarkozy reiteró el apoyo de su país a la candidatura de Brasil a un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y su incorporación a "un G-8 ampliado", dos grandes aspiraciones que sostiene desde hace años Itamaraty (cancillería brasileña).

"Quiero agradecer especialmente al presidente Sarkozy, quien desde el inicio de su mandato defendió la inclusión de Brasil no sólo en el Consejo de Seguridad de la ONU sino además en el G-8", destacó el presidente brasileño.

Además de los acuerdos en el sector de defensa, Lula y Sarkozy firmaron convenios de cooperación económica, comercial, de educación, medio ambiente y protección a la biodiversidad de la selva amazónica, que incluye la creación de un Centro Francobrasileño de Biodiversidad Amazónica.

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