Madrid: masiva marcha para que el gobierno no negocie con ETA

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Madrid (AFP) -. Decenas de miles de personas, convocadas por asociaciones de víctimas de ETA, se manifestaron ayer en Madrid para protestar contra una eventual negociación del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero con la organización separatista vasca armada.

Los principales responsables del opositor Partido Popular (PP, derecha), que apoyaron activamente esta concentración, marcharon bajo la lluvia en medio de los manifestantes que gritaban "¡Zapatero dimisión!" y "¡Asesinos!", ondeando miles de banderas españolas.

Entre los asistentes estaban el ex jefe del gobierno español José María Aznar, víctima de un atentado de ETA en 1995 cuando dirigía la oposición, actual presidente del PP, Mariano Rajoy, o el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón.

Los distintos organismos oficiales han dado cifras contradictorias sobre los asistentes a la marcha, que comenzó en la plaza de la República Argentina hacia las 17h30 locales (16h30 GMT), en el centro de la capital, para dispersarse dos horas después.

La consejería de Interior de la Comunidad de Madrid, dirigida por el PP, contó 1,4 millones de personas, mientras que la delegación del gobierno en la capital estimó que había 110.000 manifestantes.

La AVT, a la que se han unido decenas de otras organizaciones, había fletado 200 autobuses para esta manifestación en cuya cabecera se desplegó una gran pancarta con el lema de la marcha: "Por ellos, por todos. ¡En mi nombre, no!".

Hostil a toda negociación con ETA, la AVT exige, al igual que el PP, una "rectificación" de la política antiterrorista de Zapatero que ha colocado la "pacificación" del País Vasco español (norte) como prioridad de su mandato. 

"Zapatero está tratando con los terroristas cuando hay una cantidad de muertos sobre la mesa, no respeta la memoria de las víctimas", explicó Silvia Mera.

"Cada vez que se ha intentado dialogar con ETA, se han reforzado", añadió esta historiadora madrileña de una treintena de años.

"He venido principalmente para apoyar a las víctimas del terrorismo, pero también para protestar contra toda la política de Zapatero", explicó, por su parte, José Aguado, un psicoanalista de 45 años.

"Si ETA abandonara las armas, podríamos hablar con ellos y ser generosos con los que no han cometido delitos de sangre", añadió.

La Iglesia católica apoya esta manifestación, que considera "legítima" en nombre de los que "han sufrido mucho".

El debate que divide a los españoles sobre la oportunidad de un proceso de paz se intensificó en febrero desde que Zapatero evocó un posible "principio del fin" de ETA, que ha asesinado a más de 800 personas desde 1968.

El jefe del gobierno ha condicionado la apertura de un "diálogo" con ETA a un abandono definitivo de las armas por parte de la organización armada.

Pero ETA ha colocado al jefe del ejecutivo en una posición incómoda al publicar el sábado pasado un comunicado invitando a los actores sociales y políticos vascos a "dar nuevos pasos" por la paz, pero sin mencionar el alto el fuego.

La organización armada, que no ha vuelto a asesinar desde mayo de 2003, ha, en cambio, hecho explotar tres bombas en los últimos 12 días contra empresas vascas dentro de su campaña de extorsión.

La manifestación de ayer no era unánime, ya que el colectivo cívico vasco anti-violencia "íBasta ya!" subrayó que no se manifestaría contra ningún gobierno.

Víctimas de ETA, mayoritariamente concejales socialistas vascos, expresaron el miércoles su apoyo a los esfuerzos de Zapatero con "la esperanza de que las generaciones futuras puedan vivir en paz y en libertad".

El antiguo jefe del gobierno socialista Felipe González (1982-96), quien ya había intentado una negociación con ETA, llamó el viernes a la unidad, estimando que "la oposición tiene la obligación de apoyar al Gobierno, incluso cuando se equivoca".

El sucesor de González como presidente del gobierno fue José María Aznar (1996-2004).

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