Manifestaciones alentadas por la oposición contra la gestión del gobierno socialista de Pedro Sánchez en España frente a la crisis sanitaria originada del coronavirus y en contra del confinamiento, se suceden desde hace cuatro días en el barrio más rico de Madrid sin respetar la distancia social.
El barrio rico de Madrid se subleva contra el confinamiento y sale a cacerolear
Por cuarta noche consecutiva, se realizaron protestas contra el gobierno de Pedro Sánchez. Están alentadas por los opositores Vox y PP, y no respetan la distancia social.
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Por cuarta tarde consecutiva, Salamanca, el barrio adinerado de Madrid, caceroleó contra el gobierno de Pedro Sánchez.
El barrio acomodado de Salamanca, en Madrid, se llenó la noche del miércoles de centenares de personas, hasta un millar, según los organizadores, que hicieron sonar sus cacerolas y en la mayoría de casos sin respetar los dos metros de distancia de seguridad para evitar la propagación del coronavirus.
La primera de las manifestaciones, el pasado domingo, fue disuelta por la policía por no cumplir la distancia reglamentada.
Convocadas a través de redes sociales, protestan contra el confinamiento al que obliga el estado de alarma y piden la dimisión del jefe de gobierno, Pedro Sánchez, con gritos de "Gobierno asesino" y "Libertad".
La presidenta del gobierno regional de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, del conservador Partido Popular (PP), defendió este jueves que los ciudadanos puedan salir "libremente a manifestarse aunque sea un ratito por las tardes en su propia calle".
El partido de ultraderecha Vox animó a protestar en la calle y acusó al gobierno de España de enviar a la policía a intentar "amedrentar" a los manifestantes.
Vox convocó manifestaciones en vehículos para el 23 de mayo en todas las capitales de provincia en contra de la gestión de Sánchez de la crisis sanitaria por coronavirus.
"La España que contagia", fue una de las frases más usadas en las redes sociales para reaccionar contra estas protestas de los barrios ricos de Madrid, histórico bastión de los conservadores y la derecha españolas.
Las críticas no se hicieron esperar toda vez que las imágenes y los videos muestran que los manifestantes irrespetan la distancia de seguridad para evitar contagios e incumplen el confinamiento.
En Madrid solo se permite salir de casa para hacer deporte individual o pasear máximo dos personas juntas por la tarde, hora en que ocurren los cacerolazos contra Sánchez.
"La revolución de los chalecos pijos", señalaban mensajes en Twitter, en un juego de palabras con los "chalecos amarillos" franceses y pijo, palabra despectiva usada en España para referirse a una persona adinerada.
"Son su propia caricatura decadente", tuiteaba el periodista Antonio Maestre junto a un video de un hombre golpeando con un palo de golf una señal de tránsito para acompañar el cacerolazo.
Si en barrios de renta más baja como "Vallecas, Carabanchel o Aluche se nos ocurre manifestarnos, por ejemplo por el 1ro de mayo, ¿quién piensa que la policía actuaría de igual forma que en 'pijolandia'", se quejaba en Twitter La Caba, una asociación vecinal de Aluche.
El delegado del gobierno en Madrid, José Manuel Franco, dijo a la radio Cadena Ser que la policía dispersó pacíficamente la protesta el jueves. Se promoverán sanciones contra trece personas que se resistieron, apuntó.
La policía estará desplegada este viernes para impedir "aglomeraciones", "no para reprimir ninguna protesta ni cacerolazo", dijo Franco.





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