17 de octubre 2017 - 14:57

Más cerca de la intervención, catalanes pidieron en las calles libertad de líderes separatistas

Más cerca de la intervención, catalanes pidieron en las calles libertad de líderes separatistas
"Desgraciadamente, tenemos presos políticos otra vez", sentenció el presidente catalán Carles Puigdemont.

Las próximas 48 horas podrían ser cruciales para el futuro del conflicto entre los ejecutivos de Madrid y Barcelona, que llevó al primero a rebajar las previsiones de crecimiento económico de 2018, de 2,6% a 2,3%.

El encarcelamiento y las protestas llegan en un momento de bloqueo en el contencioso por la declaración de independencia.

Tras un primer emplazamiento del jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, al catalán, Carles Puigdemont, para que aclare si declaró o no la independencia la semana pasada, que fue contestado con una oferta de diálogo pero no un "sí" o un "no", el presidente catalán tiene ahora hasta el jueves para responder y rectificar.

Jordi Cuixart, líder de Omnium Cultural, y Jordi Sánchez, de la Asamblea Nacional Catalana, fueron encarcelados a la espera de juicio por la juez Carmen Lamela, de la Audiencia Nacional, sospechosos de haber convocado, dirigido y arengado las protestas contra los registros de la policía en busca de pruebas del referéndum inconstitucional de independencia del 1 de octubre.  

El delito de sedición puede acarrear hasta 15 años de cárcel. En la misma causa están imputados el jefe de la policía catalana, Josep Lluís Trapero, y una subalterna suya, Teresa Laplana, que seguirán en libertad pero no podrán abandonar el país y tendrán que presentarse periódicamente en los juzgados.

El auto de la juez Lamela señala a Sánchez y Cuixart como los "principales promotores y directores" de una multitudinaria concentración el 20 de setiembre ante un edificio del gobierno catalán en el que la policía española efectuaba registros.

Los manifestantes dañaron vehículos policiales y dificultaron por horas la salida de los agentes.

Sánchez, presidente de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC), y Cuixart, de Òmnium Cultural, se subieron sobre un vehículo de la Guardia Civil española y llamaron a "la movilización permanente". 

La juez decretó su encarcelación porque temía que pudieran "destruir fuentes de prueba" o incurrieran en "reiteración delictiva", toda vez que pertenecen a un "grupo organizado" que busca "fuera de las vías legales la independencia de Cataluña", según el auto.

Ante las múltiples voces que tildaron a los dos de presos políticos, el delegado del gobierno en Barcelona, Enric Millo, dijo este martes, en declaraciones a Catalunya Radio: "Nos equivocaremos si juzgamos a la jueza, aquí hay separación de poderes".

Lo que ocurrió ante consejería de Economía "no se puede calificar de actuación pacífica y cívica", ahondó el delegado.

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