Bagdad y Washington (ANSA) - Las fuerzas estadounidenses detuvieron al secretario personal de Saddam Hussein, «número 4» en la lista de los más buscados, mientras que dos iraquíes y un soldado estadounidense murieron en Bagdad, donde la situación se torna cada vez más inestable. Además, el presidente estadounidense, George W. Bush, salió en defensa del primer ministro británico, Tony Blair, al negar que éste hubiera mentido en torno a la supuesta posesión de armas químicas por parte del régimen de Saddam.
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El comando central estadounidense anunció que sus fuerzas armadas capturaron a Abid Hamad Mahmud Al-Tikriti, secretario privado de Hussein, el más buscado luego del ex presidente y sus dos hijos, Uday y Qusay. Mahmud Al-Tikriti era además consejero para la seguridad nacional y uno de los más fieles al ex jefe del régimen. Las autoridades estadounidenses esperan que mediante su captura puedan obtener información sobre el paradero de Saddam y acerca de las supuestas armas de destrucción masiva que habría poseído el régimen derrocado, que aún no fueron halladas. Ayer, el presidente Bush salió en defensa del premier Tony Blair, ante las recientes declaraciones de dos ex funcionarios del gobierno británico, que lo acusaron de haber mentido en torno a la supuesta posesión de armas químicas por parte de Irak. «Simplemente no es verdad», dijo Bush respecto de las acusaciones.
«Actuó con base en informaciones muy sólidas, y esas acusaciones simplemente no son ciertas», declaró Bush a los periodistas, luego de una reunión con congresistas sobre la reforma del sistema de salud. Mientras tanto, dos ex soldados del depuesto régimen de Saddam Hussein murieron cuando participaban de una manifestación frente al ex palacio presidencial que funciona como sede del gobierno de ocupación que lidera el estadounidense Paul Bremer. Los alrededor de 300 manifestantes, que protestaban contra la decisión de Bremer de disolver el ejército iraquí, arrojaron piedras contra la sede del régimen, tras lo cual fueron reprimidos por soldados estadounidenses, informaron testigosy un vocero norteamericano. Por su parte, el militar estadounidense murió cuando se encontraba de guardia en una estación de servicio ubicada en un barrio del sur de Bagdad y fue baleado por desconocidos que escaparon.
Además, en dos haciendas cercanas a Tikrit, ciudad natal de Saddam Hussein, militares estadounidenses hallaron alrededor de 8,5 millones de dólares, 300 millones de dinares iraquíes, euros y libras esterlinas por un valor de un millón de dólares.
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