París (AFP, EFE) - Faltan cuatro días para el referendo sobre la Constitución europea en Francia y los defensores del Sí hacen un esfuerzo supremo en esta recta final de campaña, sobre todo entre el electorado de izquierda, para impedir que el No, triunfe el próximo domingo.
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Los últimos sondeos divulgados esta semana no dejan lugar a dudas: el No es mayoritario con 54% de las intenciones de voto. Frente a este panorama preocupante y desalentador, la gran esperanza de los partidarios del Sí es convencer a los indecisos, que representan todavía a 20% de la población.
Para animarles «in extremis» a ratificar la Constitución se ha recurrido a todas las armas posibles, entre ellas «resucitar» a figuras políticas como Lionel Jospin, retirado de la vida pública desde su derrota en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2002 pero que sigue teniendo una gran fuerza en el Partido Socialista.
Esta formación de oposición está completamente dividida en vísperas de esta consulta popular detrás de dos figuras: François Hollande, primer secretario y partidario del Sí, y Laurent Fabius, ex primer ministro y defensor del No. El viernes, Hollande y el resto de partidarios del Tratado Constitucional cerrarán la campaña del referendo con un gran mitin en Lille en el que participará también el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, otra gran carta de triunfo para convencer a los indecisos.
En el campo de la derecha, el presidente Jacques Chirac también usará su último as en la manga hoy, cuando envíe un mensaje por televisión a todos los franceses para que opten por le Sí, intervención solemne reservada a las grandes ocasiones como la disolución del Parlamento, la guerra en Irak o los atentados del 11 de setiembre de 2001.
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