Mueren seis presos durante motín en Guatemala
-
Qué dijo Trump cuando le preguntaron si atacaría Irán con bombas nucleares
-
El papa León XIV llamó a construir una "cultura de paz" frente a los conflictos globales
Villanueva, junto al coronel Byron Lima Estrada y el capitán Byron Lima Oliva, hijo de éste último, fueron sentenciados en junio de 2001 a 30 años de prisión, por la ejecución extrajudicial del obispo Gerardi, perpetrada el 26 de abril de 1998.
Sin embargo, en agosto de 2002, una corte anuló la sentencia al admitir una apelación presentada por la defensa de Villanueva, quien alegó vicios de forma en el proceso judicial.
El coronel Lima Estrada no se encontraba dentro de la prisión en el momento del motín, porque desde hace una semana está internado bajo custodia policial en un centro asistencial por sufrir una dolencia, mientras que el capitán Lima Oliva resultó ileso y denunció la introducción de armas en la prisión.
Lima Oliva denunció que quien introdujo las armas en la prisión fue Edwin Franco, alcalde de Cuilapa, localidad situada 63 kilómetros al sudeste de la capital, quien está detenido bajo acusaciones de corrupción y por el asesinato de tres personas.
"Todo el sector uno tiene armas, fusiles y granadas. Han macheteado a la gente, a varios les han quitado la cabeza", declaró Lima Oliva por teléfono a las emisoras de radio locales.
Un portavoz de los Bomberos Voluntarios relató a los periodistas que el cuerpo de Villanueva se encontró atado de pies y manos, y presentaba señales de que sus órganos genitales y los dedos de sus manos habían sido mutilados por sus agresores.
Los reos amotinados, en su mayoría jóvenes pertenecientes a pandillas callejeras, se atrincheraron en el sector uno de esa prisión y, en actitud desafiante, mostraron a los agentes de la Policía las cabezas de tres de los reos decapitados.
En ese Centro de Detención Preventiva para Varones se encuentran recluidos 1.985 reos, que están a la espera de que los tribunales los juzguen o dicten sentencia por los delitos de que se les acusa.
En los sectores en los que tuvo lugar el motín hay unos 600 reclusos, explicó una fuente de la PNC.
Un contingente de las Fuerzas Especiales de la PNC, con el apoyo de miembros del Ejército, entraron al centro carcelario para controlar el motín, mientras un helicóptero con francotiradores sobrevolaba el área.
"Se está realizando una requisa en todos los sectores. Hasta el momento hemos encontrado teléfonos celulares, computadoras, marihuana, cuchillos y armas", indicó Faustino Sánchez, portavoz de la PNC.
Hasta el momento, la policía no ha encontrado las armas de fuego que Lima Oliva aseguró que se encuentran en poder de los amotinados y que supuestamente fueron usadas para matar y herir a las víctimas.
Los militares en situación de retiro, Edgar Godoy Gaitán, Juan Valencia y Juan Osorio, recluidos en ese centro carcelario desde el año pasado, procesados por el asesinato en 1990 de la antropóloga Myrna Mack, fueron trasladados a un cuartel militar por orden de un juez, para salvaguardarlos de los reos amotinados.
Hasta el momento, ningún funcionario del Gobierno ni del sistema carcelario se ha pronunciado sobre el motín.
En un motín ocurrido el 24 de diciembre, en el Centro de Detención Preventiva Pavoncito, 17 kilómetros al sureste de la capital, fueron asesinados catorce reos, uno de los cuales fue decapitado mientras que cuatro más fueron incinerados.




Dejá tu comentario