3 de enero 2005 - 00:00

Murió un integrante del grupo insurgente en Perú

Un integrante del grupo armado ultranacionalista que mantiene tomada una comisaría con diez rehenes en la región surandina de Perú (400km al sureste de la capital) murió en un enfrentamiento con la policía, informó el líder rebelde, Antauro Humala.

Otros cuatro ocupantes resultaron heridos, uno de ellos muy grave, quienes se encuentran internados en el hospital regional, dijo el médico Raúl Farfán, del hospital regional.

El gobierno peruano declaró el toque de queda en la andina localidad de Andahuaylas (sudeste), desde las 18H00 locales por un plazo de doce horas, con el fin de recuperar la comisaría tomada por un comando armado ultranacionalista, informó una autoridad policial.
 
Según denunció Humala, el integrante de su grupo armado murió víctima del disparo de un francotirador del ejército apostado en un cerro cercano.

 Esta muerte se produjo cuando Humala regresaba a la comisaría tomada por sus seguidores, tras dialogar brevemente con el general Félix Murazzo, director de la Policía Nacional.

Este deceso elevó a cinco el número de muertos desde que se consumó el asalto a la estación policial la noche de Año Nuevo por parte de un comando del Movimiento Etnocacerista, que encabeza Humala, quien luego de exigir inicialmente la renuncia del presidente Alejandro Toledo, negocia con las autoridades la deposición de las armas.

Cuatro policías murieron el domingo al ser emboscados por un grupo armado cerca a un puente de Andahuaylas, según informó el ministerio del Interior. El balance incluye hasta el momento 14 heridos.

Actualmente, una representante de la Defensoría del Pueblo y un sacerdote católico realizan probablemente la última gestión en busca de encontrar una salida pacífica al asalto a la comisaría.

Previamente, un comunicado del ministerio del Interior informó que fuerzas combinadas del Ejército y la Policía "procederán a restablecer el orden público y a capturar a los responsables de las acciones de violencia".

Durante la tarde del lunes la Policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a decenas de simpatizantes de los etnocaceristas que intentaron ingresar hacia la plaza principal de la ciudad.

"Ya se cambió, ya no se deponen las armas al mediodía porque el gobierno ha roto su compromiso", dijo el mayor en retiro Antauro Humala, en una conversación telefónica desde la localidad de Andahuaylas, donde mantiene como rehenes a 10 policías en una comisaría desde el 1 de enero.

Humala dijo que el gobierno ha incumplido su promesa de "no movilizar tropas" en la zona y ha llevado hasta allí unos 1.800 policías y efectivos del ejército que se encuentran a 200 metros de la estación policial.

"Se han roto las negociaciones y hemos pedido que venga una comisión de más alto nivel, integrado por un representante de la Defensoría del Pueblo, a quien le vamos a entregar las armas", agregó Humala.

El ex militar anunció en la tarde del domingo que iba a deponer las armas al mediodía del lunes, en un acto público en presencia de la prensa y la población y "respetando la dignidad de mis tropas".

Minutos antes el primer ministro peruano, Carlos Ferrero, se comprometió a salvaguardar la vida de los insurgentes.

Según el gobierno, el grupo mantiene a 11 agentes como rehenes en Andahuaylas, 900 kilómetros al sudeste de Lima.

Pero Humala dijo que mantiene como rehenes a 10 policías, luego que un agente, que permaneció escondido en el techo de la estación policial, fue liberado el lunes.

"Uno de los supuestos desaparecidos, apareció vivo en un techo donde se había escondido luego del ingreso de los reservistas y permaneció allí durante 3 días. Está deshidratado, pero bien", afirmó Humala.

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