26 de enero 2006 - 00:00

Muro castrista para que cubanos no puedan leer

La Habana (Reuters, AFP, ANSA) - Obreros cubanos excavaron ayer la calle frente a la misión diplomática de Estados Unidos para expandir la principal plaza de protestas contra Washington, en un aparente intento por bloquear un cartel electrónico con mensajes sobre la importancia de la libertad y los derechos humanos.

Diplomáticos estadounidenses dijeron que el gobierno comunista planeaba construir una muralla o pantalla para bloquear la vista al panel emplazado en el edificio de su representación en La Habana, que difunde también titulares de noticias.

Funcionarios cubanos, sin embargo, aseguraron que no se trataba de una muralla sino de una plaza de banderas.

• Explicaciones

«Nosotros estamos ampliando la tribuna antiimperialista, dijo un obrero al tiempo que máquinas excavadoras demolían el asfalto y la acera frente a la misión estadounidense.

Otro obrero dijo que estaban edificando una plaza de las banderas para actos políticos.

Por último, otros vinculan los trabajos con un anuncio hecho el martes por la agencia cubana «Prensa Latina», según el cual el famoso arquitecto brasileño
Oscar Niemeyer diseñará un monumento contra el embargo norteamericano a la isla.

En cualquier caso,
la nueva construcción parece el último capítulo de la guerra ideológica que mantienen Washington y La Habana desde la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959.

«Queda muy claro que es una especie de muro o al menos algo que serviría para obstaculizar la vista de nuestro cartel»,
dijo un portavoz de la misión diplomática estadounidense.

• Temor al diálogo

La obra iniciada «demuestra de una forma muy clara que el gobierno cubano teme mucho el diálogo y el despliegue de información sin censura entre el pueblo cubano», agregó el portavoz norteamericano.

Explicó que el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano convocó el martes a funcionarios estadounidenses para informarles de que ya no dispondrían del espacio destinado al estacionamiento, que separa la sede diplomática de Estados Unidos de la tribuna antiimperialista.

«Siempre hemos dicho que esperamos reacciones por parte del gobierno cubano, y ellos saben muy bien construir paredes y muros, no es ninguna sorpresa»,
dijo el vocero.

El presidente cubano calificó el martes de «cucarachas» a los diplomáticos estadounidenses en Cuba, a quienes acusó de buscar una ruptura de los tensos y escasos vínculos bilaterales.

Brigadas de trabajadores comenzaron las labores el martes a la noche, horas después de que Castro movilizara a 1,4 millón de cubanos para denunciar la «pérfida y provocadora» injerencia de la Oficina de Intereses de Estados Unidos.

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