Benjamin Netanyahu se disponía a jurar como primer ministro de Israel, volviendo a un puesto que ocupó hace una década y sin comprometerse explícitamente con el objetivo apoyado por la comunidad internacional de fundar un Estado palestino.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Netanyahu, de 59 años, tiene previsto pedir al Parlamento que ratifique su coalición de derecha en sesión, dijeron funcionarios. El debate podría durar horas.
Después de recibir la aprobación, tomará el juramento y reemplazará a Ehud Olmert, cuyo mandato de tres años se caracterizó por la reanudación de las negociaciones con los palestinos, las guerras contra militantes islamistas en el Líbano y la Franja de Gaza y el escándalo de corrupción que provocó su renuncia.
"El Gobierno que estoy formando hará todo lo posible por lograr una paz justa y duradera con todos nuestros vecinos y el mundo árabe en general", dijo Netanyahu al Parlamento.
Pero en aquel mensaje, Netanyahu nuevamente omitió mencionar el establecimiento de un Estado palestino junto a Israel, el principal objetivo de los esfuerzos de paz apoyados por su aliado Estados Unidos.
Los principios de su coalición, sin embargo, contienen la promesa de respetar los pactos internacionales de Israel, una fórmula que incluye los acuerdos de la década de 1990 que preveían la formación de un Estado palestino.
Si Netanyahu ofrece menos que un compromiso explícito con la llamada solución de dos estados al conflicto israelí-palestino, podría provocar el descontento de Washington y la Unión Europea, que ya ha expresado su postura con respecto al tema.
Funcionarios palestinos dicen que, para lograr un avance, Netanyahu debe apoyar claramente las negociaciones de paz por un Estado, actualmente congeladas.
El designado primer ministro quiere cambiar el foco de las negociaciones apuntalando la economía palestina en Cisjordania y dejando de lado las cuestiones territoriales que bloquearon el progreso hacia un acuerdo.
Dejá tu comentario