Netanyahu admitió que la decisión sobre anexar Cisjordania "está en Washington"

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El primer ministro de Israel dijo que "el asunto de aplicar soberanía" depende del gobierno de Donald Trump.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó este lunes que la decisión sobre la anexión de colonias en Cisjordania ocupada no fue descartada pero admitió que la misma "está en Washington", una vez superada la fecha que había puesto él mismo para iniciar el polémico proceso el 1 de julio.

"El asunto de aplicar la soberanía está en Washington. No está fuera de la mesa, la opción sigue existiendo", manifestó Netanyahu que hizo de esa promesa la base de su reelección y que ahora la reflota en medio de una crisis de popularidad por el mal manejo de la pandemia de coronavirus en Israel.

Las declaraciones del premier, investigado por corrupción, llegan dos semanas después de que el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gabriel Ashkenazi, afirmara que el asunto de la anexión de parte de Cisjordania, incluido el Valle del Jordán, "no está en la agenda", dado que la prioridad era hacer frente a la crisis del Covid-19.

"Hemos mantenido nuestra posición, lo que no es un secreto. En estos momentos no está en la agenda, ya que estamos comprometidos con proteger la economía", explicó Ashkenazi.

Netanyahu había adelantado que impulsaría la anexión de gran parte de Cisjordania ocupada a partir del 1 de julio, si bien la fecha ha pasado sin que el plan se haya concretado, en parte por las diferencias en el seno de su Gobierno de coalición y en medio de las condenas internacionales.

El primer ministro israelí ha insistido en varias ocasiones en que se trata de "una oportunidad histórica" para Israel de anexionar zonas de Cisjordania, a raíz del respaldo que tiene el plan por parte de la administración de Donald Trump, el cual significaría la muerte de la solución de dos Estados.

El llamado plan de paz del presidente estadounidense señala a Jerusalén como la capital "indivisible" de Israel, que retendría el control de las colonias judías y del Valle del Jordán, mientras que Palestina tendría su capital en una zona de Jerusalén Este ubicada fuera de la barrera de seguridad instalada por Israel. Asimismo, niega el derecho al retorno a los refugiados palestinos.

Los planes fueron criticados por ser violatorios del derecho internacional por la ONU, la Unión Europea y los países de la región, mientras que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, ordenó la ruptura de los acuerdos con Estados Unidos e Israel, incluidos los de seguridad.

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