13 de abril 2007 - 00:00

Ni Parlamento es seguro en Irak: 8 muertos en ataque

Imágenes de la violencia que se apoderó ayer de Bagdad. Un atentado destruyó uno de los principales puentes de la ciudad, que une las márgenes del Tigris ( izquierda). La bomba que estalló dentro del Parlamento obligó a los legisladores y empleados a evacuar precipitadamente el edificio (derecha).
Imágenes de la violencia que se apoderó ayer de Bagdad. Un atentado destruyó uno de los principales puentes de la ciudad, que une las márgenes del Tigris ( izquierda). La bomba que estalló dentro del Parlamento obligó a los legisladores y empleados a evacuar precipitadamente el edificio (derecha).
Bagdad (AFP, EFE, Reuters, ANSA) - Ocho personas, al menos tres de ellas diputados, murieron ayer y 23 resultaron heridas en un atentado suicida en el edificio del Parlamento iraquí, dentro de la ultrafortificada y supuestamente inexpugnable «zona verde» de Bagdad.

El atentado pone de manifiesto las limitaciones del masivo plan de seguridad implementado hace dos meses con 90.000 efectivos iraquíes y estadounidenses para intentar frenar la violencia en la capital, y hace crecer los rumores de que Washington podría bloquear con barricadas un tercio de los barrios para impedir el ingreso de posibles terroristas.

Una fuente de los servicios de seguridad relató que «un kamikaze que vestía un cinturón cargado de explosivos entró en la cafetería (del Parlamento) con una valija en la mano y se hizo estallar».

En el momento en el que el suicida hizo detonar la carga explosiva que llevaba, muchos diputados y miembros de su personal se encontraban almorzando. El suicida quedó despedazado, y sus restos podían verse en ese lugar y en zonas aledañas poco después del estallido.

La televisión en árabe Al-Hurra, financiada por Estados Unidos, hacía una entrevista en el momento de la explosión. En las imágenes quedó registrada la explosión, a la que siguió el ruido de vajilla y ventanas rotas. Una espesa humareda blanca invadió rápidamente todo el edificio.

El atentado dejó varias aristas poco claras, hasta el punto de que tan sólo ha trascendido el nombre de uno de los muertos, Mohamed Hasan Awad, del partido sunita Diálogo Nacional.

Según fuentes parlamentarias iraquíes, entre los heridos se encuentran cinco diputados del también sunita Frente del Consenso Iraquí, y uno del bloque parlamentario de Muqtada al-Sadr, que forma parte de la chiita Alianza Unida Iraquí.

Tampoco está clara aún la autoría del atentado, que apunta en diversas direcciones, dependiendo de quién facilite la información.

En sintonía con Estados Unidos, el diputado sunita Mizal al-Alusi acusó a la organización de Al-Qaeda y a los servicios secretos regionales -en velada alusión a Irán-de estar detrás del atentado.

Aparentemente, el autor del ataque era un guardaespaldas de uno de los legisladores. «Es muy probable que el kamikaze fuese un guardaespaldas. Las medidas de seguridad eran estrictas. Había una sesión en curso», afirmó una fuente de los servicios de seguridad.

El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, calificó el atentado de «crimen abyecto», y estimó que «los terroristas quieren hacer abortar» el procesodemocrático. El presidente del Parlamento, Mahmud Machhadani, convocó a los diputados a una sesión extraordinaria hoy para resistir al «terrorismo».

  • Condena de Bush

    En Washington, el presidente George W. Bush « condenó fuertemente» el golpe contra el «símbolo de la democracia» y aseguró al gobiernoiraquí que cuenta con su apoyo.

    El ataque fue condenado también por la Liga Arabe, que llamó a los iraquíes a unir fuerzas para afrontar la violencia.

    La zona verde, que abarca principalmente las instituciones iraquíes y la embajada estadounidense, está rodeada por centenares de barreras de hormigón y para acceder hay que pasar numerosos registros.

    Los atentados en la zona son relativamente raros. En 2004, siete personas murieron en un ataque reivindicado por Al-Qaeda, con lo que, más allá de su significación política, el de ayer es el peor golpe realizado en esa zona protegida.

    El 22 de marzo, el secretario general de la ONU, Ban Kimoon, y el primer ministro Al-Maliki tuvieron que interrumpir la rueda de prensa que ofrecían en la oficina de este último por el impacto de un mortero a apenas 100 metros del edificio, que hizo temblar la sala. El 23 de marzo, el viceprimer ministro iraquí, Salam al-Zubaye, resultó gravemente herido en un atentado suicida perpetrado por uno de sus guardaespaldas en un sector protegido cercano a la zona verde. Nueve personas murieron en el ataque.

    En tanto, 16 personas fallecieron en otro hechos violentos, 10 de ellas en otro atentado suicida perpetrado en uno de los puentes más antiguos sobre el río Tigris en Bagdad. Cuatro automóviles cayeron al río. El puente de acero y hormigón se derrumbó parcialmente y quedó intransitable.
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