No llega la calma a Irak: 25 muertos

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Bagdad (ANSA) - Al menos 25 personas murieron en la ola de acciones de violencia en Irak, que las autoridades no logran controlar a pesar de las restricciones impuestas en varias regiones, y que se desató el miércoles tras el atentado que destruyó al mausoleo chiita de Samarra.

Por ese atentado, que reavivó el enfrentamiento entre los adherentes a las dos ramas del islam, sunnitas y chiitas, las autoridades anunciaron la detención de diez personas, entre ellas cuatro guardias de seguridad del lugar, anunció el consejero de seguridad iraquí, Mowaffak al Rubaie.

El toque de queda en Bagdad y otros puntos del país y las exhortaciones de dirigentes religiosos de ambas corrientes del islam resultaron hasta ahora infructuosos para detener la escalada de violencia, que ayer incluyó disparos contra gente que presenciaba un partido de fútbol entre adolescentes, dos de los cuales perdieron la vida. Desde el miércoles a hoy alrededor de 220 personas murieron en ataques considerados una consecuencia directa del atentado en Samarra.

El ataque más sangriento ocurrió en el sur de la capital, donde 15 personas, entre ellas niñas y niños, murieron a raíz del bombardeo con ocho proyectiles de mortero y 45 resultaron heridas.

Por otro lado, cuatro muertos y seis heridos causaron un atentado perpetrado en el centro de Hilla, cien kilómetros al sur de Bagdad, ciudad de mayoría chiita cuya periferia está habitada por sunnitas. En tanto, dos soldados de Estados Unidos fueron muertos en Bagdad, cuando una bomba explotó al paso de su vehículo. A la vez, en Madaen, dos hombres de los cuerpos especiales de la policía perdieron la vida cuando fueron atacados con disparos de artillería pesada.

• Unidad


Por su parte, el jefe radical chiita Moqtada al-Sadr hizo un llamamiento a una «protesta unitaria» en Bagdad para reclamar la retirada de las fuerzas estadounidenses, a su regreso de una gira por Medio Oriente.

«Hago un llamamiento a todos los iraquíes, sunnitas y chiitas, musulmanes y no musulmanes, para una manifestación unitaria en Bagdad para pedir la partida de las fuerzas de ocupación», dijo Al-Sadr. Y agregó que ambas vertientes «se deben sostener y ayudar, porque no hay ninguna diferencia entre un sunnita y un chiita.

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