Nuevos atentados suicidas sacuden Rusia y dejan al menos 12 muertos
-
Trump aseguró que podría cerrar un acuerdo con Irán "la próxima semana" pese a tensiones
-
Malasia prohibió las redes sociales para menores de 16 años y endurece el control sobre las plataformas
Dagestán está devastados por la violencia proveniente de la insurgencia islamista del Cáucaso Norte y las rivalidades entre clanes.
Este segundo atentado mató a varios agentes, "entre ellos el jefe de la policía de Kizliar", Vitali Vedernikov, precisó el comunicado.
Los atentados y enfrentamientos son muy frecuentes en Daguestán, donde viven unos 2,5 millones de personas de múltiples grupos étnicos, mayoritariamente musulmanes.
Al igual que otras repúblicas del Cáucaso ruso (como Chechenia e Ingusetia), Daguestán es escenario desde hace varios meses de sangrientos choques entre rebeldes islamistas y fuerzas de seguridad.
Estos nuevos ataques se producen en un clima de gran nerviosismo a raíz del doble atentado en el metro de Moscú.
Esos atentados, los primeros de envergadura desde hace varios años en la capital rusa, conmocionaron a la opinión pública. Las medidas de seguridad fueron reforzadas en todo el país, incluido el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán, donde un cohete Soyuz debe despegar el viernes.
"El objetivo de los terroristas es desestabilizar al país, destruir la sociedad civil, sembrar el pánico en la población", dijo Medvedev. "No lo permitiremos", agregó.
Según Medvedev, los atentados de Moscú y Daguestán son "eslabones de una misma cadena".
Putin había expresado poco antes una idea similar: "No descarto que (los atentados de Moscú y Daguestán) sean obra de la misma banda", afirmó.
El jefe de gobierno subrayó que no le importaba la religión o la etnia de las víctimas, pues los atentados son ante todo "un crimen contra Rusia".
Putin había llamado el martes a las fuerzas de seguridad a "arrancar de las cloacas" a los responsables de los atentados de Moscú.


