El presidente de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, Geraldo Majella Agnelo, consideró "difícil aceptar" que el presidente, Luiz Lula da Silva, "no estaba al tanto" de presuntos esquemas de corrupción en el Partido de los Trabajadores (PT).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Por su posición como presidente él debe conocer a quién tiene a su lado, quiénes son esas personas. Por tanto, si cometen algún error, él debe querer saberlo hasta el fin", opinó el obispo en declaraciones al diario Folha de San Pablo.
La declaración de Majella Agnello tuvo lugar tres días después de que Lula da Silva reiteró en una entrevista con el programa Roda Viva, de TV Cultura, que no tuvo conocimiento previo de supuestos pagos de sobornos a legisladores aliados por parte del PT, así como de una "caja dos" para financiamiento de campañas.
Para el obispo, el presidente "no puede estar ajeno a lo que pasa a su alrededor. El tiene que saber, porque eso forma parte de su competencia".
La crisis política fue tema de discusiones durante la semana en el seno de la reunión permanente de la conferencia, integrada por 30 obispos, en la que los religiosos evaluaron "la crisis financiera" y la "reacción de los movimientos sociales" ante la exclusión.
"Todas esas cuestiones deben ser abordadas. Es claro que no se puede condenar a ningún inocente, pero aquello que ya está constatado no puede dejar de ser juzgado", destacó el presidente de los obispos sobre las investigaciones en curso en el Congreso por las denuncias de corrupción.
La "tentación de impunidad" ante la crisis política en el país "es grande", alertó Majella Agnelo.
"Cuando son tantos los que están involucrados, se puede crear un clima en que nadie resulte condenado", concluyó.
Dejá tu comentario