Olmert, más cerca de la renuncia
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El premier israelí, Ehud Olmert, se mostró ayer cansado y abatido. No es para menos: hasta en su
partido le piden que deje el cargo debido a los errores que se le adjudican en la guerra de 2006 contra
Hizbollah en el Líbano.
Por si todo esto fuera poco, un ministro sin cartera, Eytan Cabel, también secretario general del Partido Laborista, anunció ayer que dejará el gobierno. Se trata de una partida que, según un analista, podría desencadenar un «efecto dominó».
Una encuesta difundida el lunes a la noche por la radio pública confirmó que casi 70% de las personas interrogadas quiere la renuncia de Olmert, contra 15% que considera que debe permanecer en el cargo.
Olmert fue acusado de «grave fracaso» por la comisión presidida por el juez Eliahu Winograd.
Las conclusiones del informe, más duras de lo que revelaban las filtraciones de días precedentes en la prensa, acusan también duramente al ministro de Defensa, Amir Peretz, y al ex jefe del Estado Mayor Dan Halutz, que renunció en enero.
Una gran manifestación llamando a la renuncia del primer ministro y de Amir Peretz está prevista para mañana en Tel Aviv, convocada fundamentalmente por organizaciones de izquierda y de derecha, por asociaciones de miembros de la reserva y por familias de unos 160 soldados y civiles muertos el año pasado en el Líbano.
Olmert, al igual que Peretz, ha dicho que no pretende renunciar. «No sería oportuno que dimita y yo no tengo la intención de hacerlo», anunció el lunes.
El grupo libanés Hizbollah (Partido de Dios) dijo ayer que el informe Winograd es la mejor prueba de su victoria contra Israel en la guerra que disputaron el año pasado.
El juez Eliahu Winograd declaró el lunes que Olmert es culpable de un «fracaso severo en el ejercicio de su juicio».
«La responsabilidad recae sobre el primer ministro, el ministro de Defensa y el ex jefe de Estado Mayor», afirmó Winograd, poco después de haber entregado el informe a Olmert y Peretz.
«El primer ministro tomó su decisión (de declarar la guerra a Hizbollah) de prisa y corriendo, pese al hecho de que no se le había presentado ningún plan militar detallado y que él tampoco lo había pedido», agregó el juez.
Winograd también reprochó a Olmert no haber realizado las «necesarias consultas» fuera del ejército y «no haber tenido en cuenta suficientemente las reservas políticas que le fueron presentadas antes de su decisión del 12 de julio», el día en que Israel lanzó su ofensiva en el sur del Líbano.




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