Operaron de urgencia a Sharon: estaba muy grave
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El primer ministro de Israel, Ariel Sharon (izquierda) fue internado de urgencia en el hospital Hadasa de Jerusalén, donde se montó de inmediato un fuerte dispositivo de seguridad (derecha).
«Hay un sangrado masivo interno en el cerebro», amplió el doctor Shmuel Shapira, director del hospital, al Canal 10 de televisión. «El objetivo de la operaciónes drenarlo. Tenemos el equipo más grande que la medicina israelí puede ofrecer, a la gente más importante», dijo el médico.
«Estamos esperando un milagro», dijeron otros allegados.
Los poderes gubernamentales fueron transferidos al vicepremier Ehud Olmert, quien independientemente de la evolución de la salud de Sharon conservará ese cargo durante los próximos cien días. Además, fue citada para hoy una reunión de emergencia del gabinete. Aunque la salida de Sharon de la escena política abriría ineludiblemente la incógnita del liderazgo de su nuevo partido Kadima, una de las figuras sobre las que anoche comenzaron a posarse las miradas es el propio Olmert, aunque no está bien ubicado en encuestas de cara a los comicios previstos para el 28 de marzo. Otros nombres que se barajaban eran los de los ministros de Defensa y Justicia, Shaul Mofaz y Tzipi Livni, respectivamente.
Líderes del mundo y políticos israelíes de la oposición dieron inmediatas muestras de interés por la salud de Sharon, entre ellos el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien dijo orar por él.
Para Josef Lapid, titular del partido centrista Shinui, aliado de Sharon, la de noche de ayer fue una de «las más dramáticas» de la historia de Israel. Del lado del gobierno palestino, el vicepresidente Nabil Saath dijo sentir «pena desde un punto de vista puramente humanitario» mientras que, en el plano político, el funcionario pronosticó un «crecimiento de la incertidumbre».
Anwar Abu Taha, de la terrorista Yihad Islámica del Líbano, dijo no sentir pena. «Lo dejamos ir al infierno», enfatizó Taha para luego amenazar con continuar la «guerra santa».




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