5 de agosto 2005 - 00:00

Oposición implica a Lula en la trama de corrupción

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Brasilia (ANSA, LF) - La oposición brasileña reaccionó ayer duramente a la mención del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de que podría buscar su reelección el año próximo y salió a vincularlo con el escándalo de corrupción que sacude al país.

«Basta, presidente Lula, de fingir que no tiene nada que ver con la corrupción. Basta de esta farsa enorme»,
dijo el senador Tasso Jereissati, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), agrupación orientada por Fernando Henrique Cardoso.

Jereissati fue uno de los líderes opositores que utilizaron la tribuna del Senado, el miércoles a última hora, para reaccionar indignados al discurso que Lula da Silva dio en Guaranhuns, su tierra natal, en el nordeste del país.

El gobierno vive una grave crisis política luego de que el oficialista Partido de los Trabajadores fuera acusado de crear un sistema de sobornos a legisladores con el conocimiento de ministros del gobierno.

• Reelección

En su discurso, el presidente dijo que, frente a las denuncias de corrupción, «quien deba pagar, que pague, sea del PT, católico o evangélico. No hay color, raza, sexo o ideología».

Lula da Silva sugirió que sus opositores quieren que renuncie a la reelección frente a las continuas denuncias de corrupción porque tienen «miedo».

«Tienen miedo de que pueda probar que en cuatro años hice más que ellos durante ocho años», en alusión al gobierno de Cardoso, que lo precedió, entre 1995 y 2002.

Analistas advirtieron de inmediato que, al evocar la posibilidad de su reelección en medio de la crisis política, Lula corría el riesgo de comenzar a concentrar los ataques opositores. En tanto, un grupo de abogados presentó un pedido de juicio político que deberá ser tratado por el Congreso.

Jereissati advirtió que, ante los constantes ataques de Lula, la oposición dejará de « preservar» al presidente frente a la crisis desatada por las acusaciones contra el PT y varios de sus aliados.

«Hasta hoy hicimos de todo para preservar al presidente. Basta de abusar de nuestra paciencia», dijo Jereissati. «Si no puede responder por los actos de sus ministros, «¿por quién irá a hablar? El hombre público no puede ser cobarde»,
agregó.

«Basta de esta farsa en que el presidente no sabe de nada, no tiene nada que ver, los ministros no saben nada, y todo recae apenas sobre dos ex dirigentes del PT», añadió Jereissati, en alusión a
Delúbio Soares y Sílvio Pereira, ex tesorero y secretario general petistas.

Otro socialdemócrata, el líder de la bancada de senadores,
Arthur Virgílio, dijo que el presidente Lula «aumenta la temperatura política» cada vez que pronuncia un discurso.

• Ironía

«Finge que no tiene nada que ver con el PT, finge que no tiene nada que ver con el gobierno. Dentro de poco se va a convertir en líder de la oposición», ironizó Virgílio.

Otro de los líderes opositores, el ex gobernador de Rio de Janeiro
Anthony Garotinho, dijo que a su juicio Lula da Silva sabía de los sobornos a legisladores y que hay elementos suficientes para iniciarle un juicio político para destituirlo.

«Para mí, el presidente sabía de todo, y dejarlo fuera de este escenario es tratar al pueblo brasileño de bobo», dijo Garotinho, quien, pese a su discurso de izquierda populista, es precandidato presidencial por el centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

Para Garotinho, «hay evidencia de sobra» para iniciarle un proceso de destitución a Lula da Silva, pero consideró que no hay «voluntad política» porque está siendo un buen presidente «para las elites».

«Los bancos nunca ganaron tanto dinero. Las tasas de interés están altísimas. Es una belleza para quien es un inversor del mercado financiero», afirmó Garotinho.

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