20 de septiembre 2007 - 00:00

Ordena Olmert cortar suministros a Gaza

Tzipi Livni y Condoleezza Rice, las jefas de la diplomaciade Israel y EE.UU., ayer en Jerusalén. El dominio delgrupo islamista Hamas en Gaza inquieta a ambos países.AFP
Tzipi Livni y Condoleezza Rice, las jefas de la diplomacia de Israel y EE.UU., ayer en Jerusalén. El dominio del grupo islamista Hamas en Gaza inquieta a ambos países. AFP
Jerusalén (ANSA, EFE) --El gobierno israelí definió ayer como «entidad enemiga» al gobierno que estableció Hamas en la Franja de Gaza, lo que implica la imposición de severas sanciones económicas y el recorte del suministro de electricidad y combustible.

La medida fue anunciada tras una reunión del Gabinete de Seguridad israelí, que, entre otras consecuencias, supone también la restricción del tránsito de personas entre Gaza e Israel, y de las transferencias de dinero con destino a ese territorio, y desde allí al exterior.

La decisión representa una dura carga para el 1,5 millón de habitantes de ese territorio pauperizado por la guerra, cuyo control fue tomado por la fuerza a fines de mayo por el grupo fundamentalista Hamas, que expulsó a las fuerzas del presidente palestino moderado, Mahmud Abbas (Abu Mazen).

La reunión fue convocada tras el reciente ataque con cohetes a una base militar israelí, hecho que provocó heridas a 70 soldados.

Tras conocer la noticia, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, se declaró «muy preocupado» por la decisión, afirmando a través de un comunicado que «un paso de este tipo sería contrario a las obligaciones de Israel frente a la población civil».

El Consejo de Defensa israelí votó por unanimidad la reducción de la provisión de combustible destinado a la central termoeléctrica de Gaza, de modo de hacer sólo la entrega a los hospitales y al sistema hídrico, y limitar la apertura de los pasos fronterizo al traslado de alimentos y asuntos de emergencia.

La introducción de sanciones económicas equivale a «una declaración de guerra», según dijo en Gaza el vocero de Hamas, Fawzi Barhoum.

Taher al-Nunu, vocero del premier Ismail Haniyeh -formalmente destituido por Abbas-, afirmó que la decisión constituye «un castigo colectivo que equivale a un crimen de guerra, un crimen que la comunidad internacional no debe permitir».

  • Propósito

    En tanto, la canciller israelí, Tzipi Livni, aseguró: «Reduciremos la provisión de los servicios sin provocar una emergencia humanitaria». «Apuntamos a que sea la misma población la que presione a Hamas para hacer cesar estos ataques que no producen nada bueno para los palestinos», añadió.

    La funcionaria hizo estas declaraciones acompañada por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, quien llegó a Israel para preparar la conferencia internacional de paz que EE.UU. convocó para mediados de noviembre en Washington.

    Rice avaló la medida de Israel, al señalar que « Hamas es también una entidad hostil para Estados Unidos».

    No obstante, consciente de los efectos devastadores que podría tener la decisión, agregó: «No abandonaremos a los palestinos inocentes que viven en Gaza, y ciertamente haremos todos los esfuerzos posibles para manejar sus necesidades humanitarias».

    Por otro lado, la tensión también se incrementó en la frontera entre Israel y Siria debido a la ejecución de ejercicios por parte del ejército hebreo en la ocupada Meseta del Golán.

    Estos siguen a un reciente ataque aéreo israelí en territorio sirio, que, según fuentes de seguridad, tuvo como blanco material nuclear entregado al régimen de Damasco por Corea del Norte.
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