Riga (EFE, AFP) - La cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) finalizó ayer en Letonia con un acuerdo para la creación de una Fuerza de Respuesta de la Alianza Atlántica (NRF), formada por 25.000 militares en condiciones de llegar rápidamente a cualquier lugar del mundo.
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El establecimiento de esa fuerza, que estará completamente operativa a partir de hoy, «es un desarrollo clave y juega un papel vital en la respuesta de la Alianza ante las rápidas crisis emergentes», indicó el comunicado.
La NRF, integrada por los miembros de la Alianza y basada en rotaciones cada seis meses, podrá ser desplegada en cinco días para evacuaciones, ayuda en desastres naturales u operacionesantiterroristas de un mes de duración, según el texto aprobado. La nueva fuerza, que combina medios aéreos, marítimos y terrestres, tiene capacidad para actuar velozmente en todas las misiones. A pesar del acuerdo alcanzado sobre la NRF y a que los líderes manifestaron su total lealtad a la Alianza Atlántica, la situación interna de la OTAN sigue siendo perturbada por la misión militar en Afganistán, debido a que algunos de los países involucrados no autorizan enviar a sus tropas a las zonas más peligrosas. Al respecto, la canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que es « erróneo dividir simplemente Afganistán en zonas peligrosas y no peligrosas». En ese sentido, la delegación de EE.UU. utilizó el artículo 5 del tratado de la Alianzapara pedir más solidaridad entre los Estados miembros, de manera que si sus tropas son atacadas durante misiones en el extranjero reciban ayuda inmediata de los aliados.
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