Nueva York (ANSA, Reuters) - El ejército de Estados Unidos estaría a punto de rescindir un contrato de provisión de petróleo en Irak, otorgado sin licitación a una subsidiaria de Halliburton, la multinacional que dirigió el actual vicepresidente, Dick Cheney, por sospechas de cobrar sobreprecios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La decisión se debe a las críticas que recibió la sociedad, comandada por Cheney entre 1995 y 2000, tras la intervención de los parlamentarios demócratas John Dingell y Henry Waxman.
Ambos congresistas acusaron el 16 de octubre pasado a la empresa de haber impuesto sobreprecios al gobierno para la compra de gasolina usada en Irak mientras la industria petrolera del país árabe no esté en condiciones de funcionar a pleno. Mientras tanto, la resistencia iraquí siguió causando estragos entre las tropas de la coalición. Ayer, rebeldes mataron a un oficial del ejército polaco en el sur de Bagdad, la primera baja militar de la fuerza multinacional enviada para aliviar la presión de las tropas estadounidenses y británicas que tratan de estabilizar la situación en Irak.
Dejá tu comentario