18 de octubre 2007 - 00:00

Pakistán: atentado contra Bhutto dejó al menos 123 muertos y más 375 heridos

Pakistán: atentado contra Bhutto dejó al menos 123 muertos y más 375 heridos
El ataque de un supuesto suicida con bomba dejó 123 muertos el viernes en la ciudad de Karachi, en una agresión que apuntaba al vehículo que trasladaba a la ex primera ministra Benazir Bhutto a su regreso a Pakistán tras ocho años de autoexilio.

Funcionarios dijeron que Bhutto resultó ilesa de una de las explosiones más letales en la historia del país, luego que se bajó del camión que la transportaba por las calles de la ciudad que estaban llenas de cientos de miles de sus seguidores.

"La señora Bhutto está a salvo y ha sido llevada a su residencia", dijo Azhar Farooqui, un alto oficial de policía en Karachi.

Extremistas vinculados con Al Qaeda, molestos por el apoyo que dio Bhutto a la guerra de Estados Unidos contra el terrorismo, habían amenazado con asesinarla.

El doctor Ejaz Ahmed, un cirujano de la policía pakistaní, dijo a Reuters que 84 muertos fueron llevados a tres hospitales de la ciudad. Adicionalmente, un médico de otro hospital dijo que había 39 cuerpos en sus instalaciones.

Farooqui, jefe de la policía, dijo que 260 personas habían resultado heridas.

"Las explosiones afectaron dos vehículos policiales que escoltaban el camión que transportaba a la señora Bhutto. El objetivo era el camión", dijo Farooqui a Reuters.

"Hasta ahora las investigaciones han revelado que se trató de un ataque suicida", afirmó Farooqui, agregando que no han sido confirmados los reportes que señalan que también hubo disparos al momento de las explosiones.

El fotógrafo de Reuters Athar Hussain resultó levemente herido. El describió que "una bola de fuego" subió al cielo y desapareció después de la primera explosión. Hussain y otro fotógrafo viajaban en un camión atrás del vehículo de Bhutto y corrieron hacia el sitio de la primera bomba.

"Hubo otra explosión y fue más poderosa, entonces supe que era un ataque con bomba", afirmó.

Hussein vio morir a un camarógrafo de televisión que corría frente a él.

"Había cuerpos por todo el lugar y los heridos gritaban pidiendo ayuda. Nadie se acercaba a los cuerpos por temor de que hubiese otra explosión", agregó.

Socorristas luchaban por recoger cuerpos entre los restos retorcidos de vehículos en llamas, mientras el fuego iluminaba el cielo nocturno de la ciudad más violenta de Pakistán.

Rehman Malik, un asistente de Bhutto que la acompañaba dentro del vehículo, indicó que las explosiones se produjeron mientras ella descansaba dentro del auto.

El presidente Pervez Musharraf, en una declaración dada a conocer por la agencia de noticias estatal, dijo que el ataque representaba "una conspiración contra la democracia".

En Washington, la Casa Blanca condenó el ataque, que considera como el más mortífero en la historia de Pakistán.

"Estados Unidos condena el violento ataque en Pakistán y se enluta por la pérdida de vidas inocentes en ese país", declaró Gordon Johndroe, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

"No se permitirá que los extremistas impidan que los pakistaníes elijan a sus representantes mediante un proceso abierto y democrático", agregó.

Desde Dubai, el esposo de Bhutto, Asif Ali Zardari, declaró a ARYONE World Television: "Responsabilizo al Gobierno (de Pakistán) por esas explosiones. Es el trabajo de las agencias de inteligencia".

  • Informes de inteligencia

    Informes de inteligencia sugirieron que el menos tres grupos de la jihad islámica vinculados con Al Qaeda y los talibanes estaban planeando ataques suicidas, según un funcionario provincial.

    A causa de las amenazas, unos 20.000 efectivos de seguridad fueron desplegados para brindar protección durante el retorno de Bhutto.

    "Ella tiene un acuerdo con Estados Unidos. Nosotros perpetraremos ataques contra Benazir Bhutto como lo hicimos contra el general Pervez Musharraf", dijo Haji Omar, un comandante talibán en la región tribal de Waziristán en la frontera con Afganistán, en una conversación telefónica con Reuters vía satelital mientras Bhutto se dirigía a Pakistán.

    Bhutto habría regresado para liderar al Partido Popular de Pakistán hacia unas elecciones que pretenden devolver a su país al mandato civil.

    Durante años, la líder había prometido volver a Pakistán para poner fin a la dictadura militar, pero ahora retorna como una potencial aliada del presidente Pervez Musharraf, el general que se hizo con el poder en un golpe de Estado en 1999.

    Se cree que Estados Unidos ha fomentado en silencio su alianza para mantener a Pakistán, un país con armamento nuclear, a favor de Occidente y comprometido con combatir a Al Qaeda y apoyar los esfuerzos de la OTAN por estabilizar Afganistán.

    Vestida con un kamiz verde, una holgada túnica, y con su cabeza cubierta por un pañuelo blanco, Bhutto había salido previamente a la parte superior del camión, ignorando una advertencia policial de que permaneciera adentro protegida por los vidrios a prueba de balas.

    Bhutto saludaba mientras el camión avanzada entre una multitud que agitaba la bandera tricolor roja, negra y verde de su organización, el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP)
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