Perdió Obama un debate clave
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En el citado evento, había indicado que la pérdida de puestos de trabajo en ese estado explica que los habitantes estén «resentidos» y se aferren, dijo, «a sus armas, a la religión o a su antipatía contra la gente que no es como ellos, al sentimiento antiinmigrante o al sentimiento anticomercio como forma de explicar sus frustraciones».
El senador afroamericano se ha disculpado por esos comentarios, que Hillary aprovechó para tacharlo de condescendiente y elitista.
Durante el debate, explicó que lo que había querido decir es que los votantes se sienten ignorados por el gobierno y que sería «imposible» para él ser despectivo con gente de fe cuando él mismo es creyente.
Esas explicaciones no convencieron a David Brooks, del diario «The New York Times», quien dijo no poder entender «por qué no ofreció mejores repuestas sobre Wright y sus comentarios sobre la 'amargura'».
Chuck Todd, de la cadena de televisión NBC, fue un paso más allá, al calificar la actuación de Obama durante los primeros 40 minutos del programa como «casi desastrosa».
«No fue un buen debate para Obama. Punto», afirmó Todd, quien precisó, de todos modos, que tampoco fue excelente para Hillary.
Con todo, y pese a no haber vivido su mejor noche electoral, los expertos recordaron que el senador afroamericano sigue a la cabeza en la carrera por la Casa Blanca, con 1.418 delegados de los 2.024 necesarios para hacerse con la candidatura presidencial demócrata, frente a los 1.250 de Hillary, según el último recuento de CNN. Pensilvania es el estado más importante de los que todavía no han votado, ya que enviará 158 delegados a la convención del partido en agosto en Denver (Colorado).
Hillary lleva ventaja en el estado, de acuerdo con las últimas encuestas, aunque dado que el sistema de reparto es proporcional resulta casi matemáticamente imposible que logre alcanzar a su contendiente. De ahí que se prevea que sean los 800 «superdelegados», la élite del Partido Demócrata, los que al final tengan la última palabra.




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