Pese a las protestas, Obama mantiene la campaña a favor de reforma a la salud
-
El vicepresidente de EEUU dice que hubo un "malentendido" en el acuerdo con Irán
-
Trump se reúne con el secretario de la OTAN para evaluar su salida de la organización
Barack Obama.
La entrevista fue grabada el viernes, pero hoy la sacará al aire la emisora, que ya adelantó algunos trechos.
La gran mayoría de los republicanos considera esa medida como una forma de nacionalizar parte del sistema sanitario, a lo que se oponen.
Por su parte, la Casa Blanca ha sido ambivalente al respecto. Su portavoz, Robert Gibbs, dijo hoy en CNN que el presidente "prefiere" la llamada "opción pública", pero que lo más importante es aumentar la competencia en el sector y que ese objetivo podría lograrse de otras maneras.
Ante estos comentarios, Lindsey Graham, uno de los republicanos más influyentes del Senado, afirmó hoy que "la opción pública está muerta", en una aparición en el canal Fox News.
En el mismo sentido se manifestó Olympia Snowe, una republicana moderada que participa en las negociaciones del nuevo proyecto de ley del Senado.
"Insté al presidente a quitar de la mesa la opción pública, porque a ella se oponen todos los republicanos del Senado y, en consecuencia, no hay forma de aprobar un plan que la incluya", explicó la senadora en la cadena CBS.
Aún así, la Casa Blanca no ha dado el brazo a torcer públicamente.
Obama cree que un programa público creará competencia en regiones donde algunas aseguradoras tienen una posición monopolística, explicó también en CBS David Axelrod, uno de los principales asesores de Obama.
El presidente "sigue apoyando la idea y no estoy dispuesto a aceptar de que no formará parte del paquete (legislativo) final", añadió.
El sábado decenas de miles de conservadores que están a favor de una bajada de impuestos y una restricción del gasto público tomaron el centro de Washington para protestar lo que consideran las políticas "socialistas" de Obama, en particular su plan para la reforma del sistema de salud.
Axelrod, sin embargo, dijo no creer que esa manifestación "revele la opinión de la nación".
"Creo que no debería distraernos. Mi mensaje a los manifestantes es que están equivocados", sentenció.
En la entrevista con CBS el presidente se quejó de que el debate público "se ha vuelto más grosero" y dijo que "en la era del ciclo de noticias de 24 horas, las voces más altas y más estridentes son las que reciben más atención".
Para contrarrestarlas y recobrar la iniciativa en el debate sobre la reforma, el presidente se ha embarcado en una campaña de relaciones públicas, que le llevó el miércoles a dar un discurso ante el Congreso y el sábado a un acto sobre salud en Minneapolis.
Esta semana se prevé que aborde el tema en intervenciones en Nueva York, Ohio, Pennsylvania y Maryland.




Dejá tu comentario