Piñera al asumir como presidente de Chile: "Tenemos el desafío de levantar el país"
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Piñera hizo el paseo tradicional de los mandatarios a bordo de un Ford Galaxie.
Por esa razón, apenas terminó la juramentación de Piñera, el Congreso comenzó a ser fue evacuado.
Mientras por altavoz se pedía la evacuación, miembros de la policía pidieron a los periodistas que seguían la ceremonia evacuar "de forma urgente".
Luego el mandatario recién posesionado viajó a Rancagua (80 km al sur de Santiago y epicentro del sismo) donde comprobó que hubo susto, cortes de luz y daños menores, pero no víctimas.
Sin necesidad de esta cuota de drama, ya se había previsto que la ceremonia fuera austera, debido a la situación de calamidad pública que atraviesa el país tras el sismo y el tsunami que azotaron Chile el 27 de febrero, y que obligan al presidente entrante a asumir la reconstrucción del país.
Como un símbolo de su compromiso con la causa, Piñera viajó este mismo jueves también a la devastada ciudad de Constitución, una de las más afectadas por el tsunami, donde firmó decretos de emergencia que permitan acelerar la reconstrucción.
Allí anunció, como primer acto de gobierno, un bono de 40.000 pesos (unos 80 dólares) para cada hijo en sectores humildes, lo que beneficia a unas 4,2 millones de familias.
"No seremos el gobierno del terremoto, sino el gobierno de la reconstrucción", ha dicho Piñera, quien ya confirmó que pedirá al Congreso modificaciones al presupuesto para ajustarse "a las realidades y las necesidades" de la catástrofe.
El de Piñera es el primer gobierno de derecha desde el final de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). En los veinte años que han pasado ha gobernado sin interrupción la Concertación, una coalición de cuatro partidos de centro-izquierda.
Uno de los grandes desafíos para el nuevo mandatario será reemplazar a Bachelet, que deja la vara muy alta: sale del poder con 84% de popularidad gracias a los grandes proyectos sociales que instauró en el país y a un carisma que ha hecho que se le perdonen sus errores, incluyendo la reacción tardía del sismo.
La despedida de Bachelet del Palacio presidencial muestra el carisma que la acompaña.
Miles de personas se apostaron a la salida de La Moneda para despedirla y pedirle que regrese como mandataria en 2014, aunque ella pidió "no hacer política-ficción".




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