Dolor de cabeza para Johnson: la UE juega la carta del dinero y los "tories" se rebelan a su plan de Brexit

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Bruselas postergó la decisión sobre compensaciones económicas para Reino Unido por la propuesta del primer ministro de romper el acuerdo con el bloque.

La Unión Europea (UE) elevó el lunes la presión sobre el gobierno de Boris Johnson en Reino Unido, para que dé marcha atrás en su plan de romper el acuerdo del Brexit, aplazando una decisión clave sobre la compensación y liquidación de transacciones con euros en Londres, justo cuando el primer ministro conservador se enfrenta a una rebelión en el Parlamento.

La UE afirma que el plan de Johnson hará naufragar las conversaciones comerciales y llevará a Reino Unido a un Brexit desordenado, mientras exlíderes británicos advirtieron que violar la ley internacional es un paso demasiado extremo que dañará la imagen del país.

La Cámara de los Comunes tiene previsto votar la Ley de Mercado Interno, presentada por e Gobierno y Bruselas exigió que se descarte antes de fines de mes, a su etapa siguiente de enmiendas, tras un debate que presentará el propio primer ministro.

Mientras Boris Johnson se preparaba para intentar persuadir a los parlamentarios de que merece la pena apoyar su plan de romper el acuerdo del Brexit, una fuente de la industria de derivados dijo que la Comisión Europea (CE, órgano ejecutivo de la UE) aplazó la decisión sobre la compensación y liquidación de operaciones financieras con euros.

Johnson, que tiene una mayoría de 80 escaños en la Cámara baja, se enfrenta no obstante a una creciente revuelta. Todos los exprimeros ministros británicos aún vivos expresaron su preocupación por el plan, al igual que muchas destacadas figuras del Partido Conservador.

"Ningún ministro británico debería comprometerse de forma solemne a respetar las obligaciones de tratados con los dedos cruzados tras la espalda", dijo Geoffrey Cox, exfiscal general del actual gobierno e influyente entre sus colegas, en el diario The Times.

El líder del opositor Partido Laborista, Keir Starmer, que está en cuarentena por el coronavirus, dijo que se opondrá a una ley que viola el derecho internacional.

El plan de Boris Johnson de romper de forma explícita la ley internacional volvió a hundir a Reino Unido en la crisis a menos de cuatro meses de que salga de la órbita de la UE al final de un periodo de transición del Brexit, al tiempo que podría complicar las negociaciones comerciales futuras no solo con Bruselas sino también con otros países como Estados Unidos.

Ministros británicos dijeron que la ley, que indica de forma explícita que podría ser inconsistente con una serie de normas internacionales, pretende aclarar ambigüedades -sobre todo en Irlanda del Norte- y actuar como salvaguardia si fracasan las negociaciones comerciales.

No obstante, algunos diplomáticos de la UE creen que Londres está fomentando el colapso de las conversaciones para obtener el acuerdo que quiere o irse sin un pacto.

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