13 de agosto 2008 - 00:00

Por la guerra, EEUU bloquea el ingreso de Rusia a la OMC

La población georgiana se manifiesta deseosa de salir definitivamentede la órbita de influencia de Rusia y de alinearsecon la OTAN y con Estados Unidos.
La población georgiana se manifiesta deseosa de salir definitivamente de la órbita de influencia de Rusia y de alinearse con la OTAN y con Estados Unidos.
Washington (EFE, Reuters, AFP) - Estados Unidos y sus principales aliados evalúan, como castigo por los ataques contra Georgia, impedir la entrada de Rusia en organismos internacionales como la OMC y la OCDE, y hasta excluirla del G-8, según fuentes estadounidenses.

Un alto funcionario que habló a la prensa bajo condición de anonimato anticipó que toda la agenda del gobierno de Dimitri Medvedev para incorporarse a organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) puede quedar en suspenso debido a la acción bélica contra Georgia. Asimismo, Moscú también podría ser excluida del Grupo de los Ocho principales países industrializados (G-8), añadió.

«Rusia va a tener que asegurar su integración a la OMC, a la OCDE, al G-8 y a instituciones como ésas», dijo el funcionario en referencia a los planes del Kremlin de sumar al país a los más importantes clubes de países. «Francamente, toda la agenda de Medvedev está en cuestión ahora», añadió.

Según la fuente, «Estados Unidos quiere que esa agenda tenga éxito, pero es lo que queda en cuestión cuando Rusia se compromete en una acción que parece propia de otros tiempos», explicó.

El secretario norteamericano de Comercio, Carlos Gutiérrez, desligó de la guerra con Georgia la posibilidad de un freno a las aspiraciones rusas de sumarse a la OMC, pero, en los hechos, puso severos condicionamientos a ese objetivo.

«Hemos trabajado con Rusia para su acceso a la OMC y todavía hay un camino por recorrer. Así que no es que están cerca de lograrlo. Aún queda trabajo por realizar», señaló Gutiérrez.

  • Candidatos

    El candidato presidencial Barack Obama llamó a revisar el visto bueno al ingreso de Moscú al máximo organismo internacional de comercio en respuesta a la ofensiva rusa contra Georgia, después de que esta ex república soviética invadiera la región separatista prorrusa de Osetia del Sur y fuera violentamente aplastada por las tropas del Kremlin.

    El postulante republicano, John McCain, expresó un apoyo aún más fuerte al gobierno de Tiflis -un estrecho aliado de la Casa Blanca-, al punto que afirmó «todos somos georgianos».

    Según analistas, la implacable respuesta del gobierno de Medvedev expresa un fuerte mensaje a Occidente, que en los últimos años ha extendido su influencia a países de la desaparecida órbita soviética como Polonia, República Checa, Ucrania y las naciones bálticas, entre otros. Sobre todo, recela de la decisión de Washington de sumar a esos dos países a su programa de escudo antimisiles en Europa.

    Mientras, la Unión Europea (UE) también quiere mostrarse dura con Rusia, pero de un modo más cauteloso. Los cancilleres del bloque estudiarán hoy acciones simbólicas contra Rusia para mostrarle a ese país su molestia por el uso de la fuerza contra Georgia, dijeron fuentes diplomáticas.

    En la UE, países como Francia, Alemania e Italia, de buenas relaciones con el Kremlin, actúan como contrapeso de quienes defienden posturas más duras, que sostienen países como Polonia, recelosos de la reciente demostración de poderío militar hecha por Moscú.

    En tanto, las previstas maniobras conjuntas OTANRusia podrían ser canceladas debido a la crisis. «Lo estamos discutiendo», dijo un responsable estadounidense.

    Moscú y la Alianza Atlánticasostuvieron ayer un nuevo capítulo de la fuerte puja de los últimos días. La OTAN consideró «positivo pero no suficiente» el cese de las actividades militares en Georgia anunciado ayer por Rusia (ver pág. 18) y exigió a Moscú respeto a la «soberanía de Georgia y a su integridad territorial». Así lo dijo el secretario general de la organización, el holandés Jaap de Hoop Scheffer, tras una reunión del Consejo del Atlántico Norte -el máximo órgano de decisión de la OTAN-y otra con la delegación georgiana para analizar la situación en torno del conflicto de Osetia del Sur.

    De Hoop Scheffer aseguró que los países de la OTAN condenan «el uso excesivo de la fuerza por parte de Rusia» y reclamaron la vuelta de las tropasrusas a las posiciones que ocupaban el 6 de agosto, antes de que estallaran las hostilidades.

    Por su parte, Rusia reaccionó con indignación a esa postura. Según su embajador ante la Alianza, Dmitri Rogozin, las críticas vertidas por el bloque militar occidental son « inaceptables».

  • Condena

    Rogozin insistió en que las acciones del Kremlin han tenido naturaleza «humanitaria» y criticó el hecho de que los aliados no hayan condenado las acciones de Georgia.

    «Si la OTAN cree que Rusia ha hecho un uso excesivo de la fuerza en Georgia podríamos recordarles sus actuaciones en Afganistán y en Yugoslavia», declaró en una rueda de prensa minutos después de la comparecencia de De Hoop Scheffer.

    El representante ruso mostró además su enfado por la no celebración hoy del consejo extraordinario OTAN-Rusia solicitado el lunes por Moscú para dar su versión de lo ocurrido en Osetia del Sur, y responsabilizó a EE.UU. de la situación.
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