El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa tomar la isla iraní de Kharg para debilitar a Teherán, pero expertos advierten que la ofensiva podría poner en riesgo el fin de la guerra, escalar el conflicto y exponer a tropas estadounidenses sin garantizar una victoria decisiva.
¿Por qué tomar la isla de Kharg pone en riesgo el fin de la guerra en Medio Oriente?
Analistas advierten que ocupar la principal terminal petrolera de Irán podría escalar el conflicto, exponer tropas y no garantizar el fin de la guerra.
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La isla de Kharg concentra la mayor parte de las exportaciones petroleras de Irán y es un objetivo clave en el conflicto.
La isla de Kharg, ubicada en el golfo Pérsico, es el principal punto de exportación de petróleo de Irán, por donde pasa cerca del 90% de sus ventas. Su valor estratégico la convierte en un objetivo clave, pero también en un foco de alto riesgo militar.
“Poner gente sobre el terreno podría ser la forma más convincente, desde el punto de vista psicológico, de asestar un golpe a Irán”, explicó a AP Michael Eisenstadt, exanalista militar de Estados Unidos. Sin embargo, advirtió: “por otro lado, estás poniendo a tus propias tropas en peligro. No está lejos del territorio continental. Así que potencialmente pueden hacer llover mucha destrucción sobre la isla, si están dispuestos a infligir daños a su propia infraestructura”.
Según los especialistas, una ocupación podría provocar una reacción directa de Irán y sus aliados, incluyendo ataques con drones o incluso la colocación de minas en el estrecho de Ormuz.
Tomar la isla no garantiza el final de la guerra
A pesar de su peso económico, Kharg no sería suficiente para forzar una rendición iraní. Los analistas coinciden en que Teherán podría continuar exportando petróleo, aunque en menor medida, incluso si pierde el control de la isla.
“Será difícil tomarla. Será difícil mantenerla. Y podría dañar la economía, pero no de una manera que obligue a los iraníes a capitular”, sostuvo Danny Citrinowicz.
En ese sentido, remarcan que la idea de que controlar la isla pueda cerrar el conflicto es poco realista. “De ninguna manera es un golpe decisivo”, agregó el especialista.
Riesgo para las tropas estadounidenses
Uno de los principales problemas de una intervención terrestre es la vulnerabilidad de las fuerzas desplegadas. La cercanía de Kharg al territorio iraní permitiría ataques rápidos con misiles, drones o artillería.
Incluso con apoyo aéreo y naval, el margen de reacción sería limitado. “La costa tiende a ser montañosa, así que los drones pueden entrar por pasos de montaña donde es difícil que nuestro radar los detecte”, explicó Eisenstadt. “Y no tenemos tiempo de aviso”.
En paralelo, Estados Unidos ya moviliza tropas hacia la región, incluyendo infantes de marina y unidades aerotransportadas, aunque no confirmó su uso específico.
La presión sobre Trump y sus alternativas
Trump enfrenta una creciente presión para poner fin a un conflicto que ya supera el mes. En ese contexto, el mandatario aseguró que “Se está logrando un gran progreso” en las negociaciones, aunque dejó abierta la puerta a una escalada si no hay acuerdo.
“Quizá tomemos la isla de Kharg, quizá no. Tenemos muchas opciones”, afirmó. También sostuvo: “No creo que tengan ninguna defensa. Podríamos tomarla muy fácilmente”.
Sin embargo, dentro de su propio gobierno hay matices. El secretario de Estado, Marco Rubio, evitó confirmar una intervención terrestre y señaló que “el presidente tiene varias opciones a su disposición”, aunque subrayó que la vía diplomática sigue siendo la preferida.
Un impacto global en juego
El conflicto ya afecta al mercado energético. Irán restringió el tránsito en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que elevó los precios del crudo y generó incertidumbre económica.
Ante este escenario, algunos expertos proponen alternativas menos riesgosas. “Instauren una cuarentena que busque incautar cargamentos de petróleo iraní que salgan del Golfo”, planteó Clayton Seigle, al señalar que esa estrategia podría ejecutarse lejos del alcance de las defensas iraníes.
Así, aunque la isla de Kharg es clave para la economía iraní, los analistas coinciden en que tomarla no solo no asegura el final de la guerra, sino que podría abrir un escenario aún más inestable.







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