Premier japonés cambia el Gabinete para lanzar su reforma más polémica
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Koizumi, fiel a sus principios, ha elegido a sus ministros según su afinidad con ellos, sin consultar a los líderes de los clanes más poderosos del partido para alejarse de sus presiones.
Hasta su llegada al poder, la tradición del PLD durante las últimas cinco décadas mandaba elegir a los ministros entre los candidatos propuestos por los líderes de las facciones del partido.
Así, el gobernante nipón ha emprendido un camino escarpado lleno de minas con escaso margen para el error.
Para realizar su apuesta contará con once nuevas caras y siete ya familiares en su Gobierno, en su tercera remodelación en tres años y cinco meses.
Koizumi ha designado a Nobutaka Matsimura, de 59 años, como ministro de Asuntos Exteriores, en sustitución de Yoriko Kawaguchi, y a Yoshinori Ono, de 68 años, como titular de Defensa, en vez de Shigueru Ishiba.
A Matsimura y Ono les tocará lidiar con la "patata caliente" de la misión de reconstrucción y asistencia humanitaria de las tropas japonesas en el sur de Irak, así como la escalada de tensión en la región por el contencioso nuclear con Corea del Norte.
Dentro de los cambios figura también el nombramiento de Tsutomu Takebe como secretario general del PLD, tras la dimisión el pasado sábado de Shinzo Abe.
Este abandono más que un revés es considerado como una hábil maniobra política de Koizumi para amarrar el control de su partido, que tradicionalmente ha navegado a merced de los bandazos dados por sus facciones más poderosas.
Shizo Abe presentó su dimisión al responsabilizarse del fracaso del partido en las últimas elecciones parciales al Senado, pero en vez de desaparecer de las esferas políticas pasará ahora a ser el número tres del partido, como subsecretario general.
Sus primeras declaraciones tras su "degradación" fueron reveladoras.
"Se me ha conminado a entregarme a la privatización postal y otros asuntos, profundizando la comunicación con el partido", afirmó Abe.
Lo que sí ha respetado el primer ministro japonés es la presencia en su Gabinete de al menos un miembro del Nuevo Komeito, socio gubernamental del PLD.
El coordinador de política de esa formación de inspiración budista, Kazuo Kitagawa, dirigirá el Ministerio de Transportes y Construcción.
En el anterior Gobierno, el Nuevo Komeito contaba con la cartera de Sanidad, Trabajo y Bienestar.
Entre los que repiten, destaca la figura de Taro Aso al frente del Ministerio de Interior y Telecomunicaciones, y Hiroyuki Hosoda, como secretario de Gabinete y ministro Portavoz.
Aso, hijo del ex primer ministro Shigueru Yoshida y cuñado de otro ex primer ministro, Zenko Suzuki, está considerado como un posible sucesor de Junichiro Koizumi.
La presencia femenina en el Ejecutivo se verá reducida a dos representantes, Chieko Nono, que se estrena en Justicia, y Yuriko Koike, que seguirá ocupándose de Medioambiente, Deportes, Okinawa y los "Territorios del Norte".
Koizumi ha mostrado de esta manera todas sus cartas para lanzarse a tumba abierta a su ambiciosa reforma.
Inmediatamente después de hacer pública la transformación de su nuevo Gobierno, anunció las líneas generales de su gestión, entre las que figura la presentación el próximo enero de un proyecto de ley para comenzar la privatización postal en abril de 2007.




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