3 de junio 2005 - 00:00

Primera crisis para Vázquez en Uruguay

José Mujica
José Mujica
Montevideo - Las diferencias sobre el tratado bilateral de inversiones con Estados Unidos desataron ayer una tormenta en el partido de gobierno de Uruguay, el izquierdista Frente Amplio (FA), con enfrentamientos entre sus principales grupos internos y dirigentes.

El anterior gobierno, presidido por el liberal Jorge Batlle, que finalizó su mandato el 28 de febrero último, firmó el 26 de octubre un acuerdo bilateral con Estados Unidos para facilitar y proteger, mutua y recíprocamente, las inversiones, pero dejó pendiente su ratificación.

El actual debate pone a prueba por primera vez la coherencia en política internacional del FA y del primer gobierno de un partido izquierdista del país en 175 años, elegido por más de 50% de los votos el 30 de octubre último.

El tema está rodeado de cuestiones de conveniencia económica, de política regional (Brasil criticó los beneficios que se conceden a Estados Unidos) y de carácter ideológico (como la eventual vigencia del tradicional antiimperialismo de la izquierda).

A las diferencias entre el ministro de Economía, Danilo Astori, quien está a favor de ratificarlo, y el canciller Reinaldo Gargano, que propone renegociarlo, se sumó ahora el choque entre el Movimiento de Participación Popular (MPP) y su líder, el ministro de Agricultura, el ex guerrillero tupamaro José Mujica, por el procedimiento para su consideración.

Astori orienta un ala moderada del FA, Asamblea Uruguay; Gargano preside el Partido Socialista; y Mujica lidera el MPP, que agrupa a los ex tupamaros y a sectores de izquierda más radicalizados. Las tres fuerzas son las de mayor peso electoral y parlamentario dentro de la coalición izquierdista.

Adicionalmente,
se divulgó ayer una declaración del secretario adjunto de Estado para América latina, Roger Noriega, que reclamó al gobierno uruguayo «tratar seriamente» el tema de la ratificación del acuerdo.

«Generalmente, cuando uno invierte una cantidad suficiente de trabajo y tiempo en un acuerdo y el gobierno lo firma, entonces, el gobierno debería tratar esto seriamente, ir al Congreso e intentar tener su aprobación», dijo Noriega en Washington al semanario « Búsqueda». «Tengo entendido (que las autoridades uruguayas) consideran este tratado, tal como está escrito, como beneficioso para sus intereses.

Formalmente, no hemos escuchado nada diferente, y si Uruguay tiene inquietudes, debe plantearlas de manera formal», añadió.

• Reclamo

La dirección del MPP, sin conocimiento de Mujica, solicitó públicamente que, antes de analizarlo en el Congreso, el FA adopte una posición común en su plenario nacional, donde el peso parlamentario de Asamblea Uruguay y del Partido Socialista se diluye.

El MPP confía, por razones emotivas e ideológicas, en obtenerde las bases, en esas instancias, el rechazo a los términos del tratado, que en su artículo 17
autoriza a Estados Unidos a negarles los beneficios acordados a empresas de origen cubano, iraquí o chino que se instalen en Uruguay. Así, embretaría a todos los legisladores del FA, que constituyen mayoría absoluta en el Congreso, a votar contra la ratificación del acuerdo y anularía el esfuerzo a favor del tratado de la oposición, que en conjunto reúne sólo 49% de las bancas parlamentarias.

Mujica, que desconocía la decisión del MPP, y que desea evitarle problemas al presidente Tabaré Vázquez -favorable al tratado y partidario de un debate exclusivamente parlamentario del tema-, reaccionó airadamente contra sus compañeros.


«Este ministro pertenece a las decisiones del gobierno. Siempre entendimos que el tratado con Estados Unidos era decisión explícita de los señores legisladores, por inequívocas decisiones del Presidente», expresó Mujica en un comunicado.

Después criticó a la dirección del MPP. «No puedo creer que sea tan inocente que no mida que, cuando se toma una decisión importante, todos los medios (de comunicación) me la terminan adjudicando.»
«¿Qué hacer? ¿ Declararme frenteamplista independiente?», se preguntó después el ministro y ex guerrillero, en una tácita amenaza de retirarse del MPP.

Mujica, que reiteradas veces amagó abandonar la actividad pública, comparte con Gargano que el artículo 17 limita la soberanía uruguaya, pero mostró su disposición a complacer al presidente y a Astori impidiendo que el plenario frenteamplista comprometa la autonomía de las facciones del partido de gobierno.

Dejá tu comentario

Te puede interesar