Bagdad (ANSA, AFP, DPA)- El destino quiso que fuera un taxista jordano la primera víctima de los ataques misilísticos lanzados ayer contra Bagdad, al ser alcanzado por el impacto de uno de los proyectiles.
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La víctima, Ahmad Al-Bath, se encontraba telefoneando desde una cabina pública cuando fue alcanzado por un misil que se estrelló contra un edificio vecino. El episodio ocurrió en un barrio ubicado en la periferia de la ciudad poco después de las cinco de la mañana. Un taxista, colega de la víctima, afirmó que Al-Bath había salido a trabajar pese a la amenaza de los misiles estadounidenses, porque «el taxi era su único medio de sustento». Jordania cerró sus fronteras poco después del comienzo de los ataques. Un viaje en taxi desde Bagdad hasta Amann, la capital jordana, costaba noventa dólares y había aumentado hasta seis veces en los últimos días antes del ataque. Informate más
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