Prometió Berlusconi mano dura a ilegales

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Roma (EFE, AFP) - El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, compareció ayer ante la Cámara de Diputados para pedir el voto de confianza para su nuevo gobierno, cuyas prioridades, dijo, son acabar con la acumulación de basura en Nápoles, reducir los impuestos, garantizar la seguridad y frenar la «inmigración salvaje».

En un discurso de sólo 27 minutos, el dirigente conservador tendió la mano a la oposición de centroizquierda y se mostró a favor del diálogo para trabajar de manera conjunta para las reformas institucionales, entre ellas reforzar el poder del Ejecutivo, disminuir el número de parlamentarios, reformar la ley electoral y el federalismo.

Berlusconi confirmó que su primer consejo de ministros será en Nápoles y aseguró que la crisis de las miles de toneladas de basura que siguen acumuladas en las calles de la ciudad sureña y en pueblos de la región de Campania «tiene que acabar y acabará».

Asimismo, anunció que luchará contra la «inmigración salvaje» (ilegal), pero precisó que hará una política «cuidadosa y razonada». «Aunque tenemos que ser dueños de nuestra casa, tenemos que desplegar nuestra capacidad de anfitriones.»

Sobre esta cuestión, el ministro del Interior, Roberto Maroni, aseguró pocos minutos después que el próximo miércoles 21 el gobierno aprobará un paquete de medidas urgentes sobre seguridad y para luchar contra la inmigración ilegal que, según trascendió, supondría la expulsión de decenas de miles de clandestinos.

El líder de la coalición formada por Pueblo de la Libertad (su grupo), la Liga Norte y el Movimiento por la Autonomía, vencedora de las elecciones de abril, dijo que la casa es un bien primario y que por ello abolirá definitivamente el impuesto de bienes inmuebles (ICI).

  • Impuesto

    «Il Cavaliere» aseguró que bajará los impuestos, especialmente a los que trabajen más, y que intervendrá para garantizar la «soberanía de la ley sobre el territorio del Estado» y la seguridad a los ciudadanos, «ya que seguridad es sinónimo de libertad».

    Berlusconi manifestó también que hay que mantener «en línea» las cuentas públicas y que luchará contra la evasión fiscal. Los impuestos «en sí no son bellos», pero que son «el equivalente que hay que dar al Estado a cambio de los servicios, que deben ser eficientes».

    Apoyó el federalismo fiscal, caballo de batalla de la aliada Liga Norte, y anunció un plan para el desarrollo del sur, que contempla, además, potenciar la lucha contra la mafia. El premier también anunció medidas para ayudar a las familias y promover «una cultura de la vida y de la tutela de la infancia» para que Italia pueda aumentar su tasa de natalidad.
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