19 de marzo 2003 - 00:00

Protesta vasca

Madrid - El gobierno autónomo vasco, liderado por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), consideró que la ilegalización de Batasuna decretada el lunes pasado por el Tribunal Supremo no es «la solución» para terminar con la violencia en el País Vasco y «sólo contribuirá a dar oxígeno a los que se encontraban en fase terminal». Así lo dijo Josu Jon Imaz, vocero del gobierno vasco, para quien la ilegalización «vulnera el pluralismo político, no va a hacer desaparecer a ETA y tampoco va a hacer que nadie que se sienta o esté amenazado, desgraciadamente, sea a partir de hoy más libre».

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