17 de octubre 2007 - 00:00

Putin, ahora contra EE.UU. y con Irán

Vladimir Putin y Mahmud Ahmadinejad caminan junto a unhistórico alto relieve en Teherán. La visita del presidente rusoimplica un espaldarazo a la política de confrontación conEE.UU. del presidente ultraislamista de Irán.
Vladimir Putin y Mahmud Ahmadinejad caminan junto a un histórico alto relieve en Teherán. La visita del presidente ruso implica un espaldarazo a la política de confrontación con EE.UU. del presidente ultraislamista de Irán.
Teherán (EFE, AFP) - El presidente ruso, Vladimir Putin, se entrevistó ayer en Teherán con su colega iraní, Mahmud Ahmadinejad, con quien mostró un sugestivo acercamiento, incluso en el tema nuclear, y con quien coincidió en lanzar severas advertencias a EE.UU.

Tal fue el entendimiento entre ambos gobernantes, que Ahmadinejad anunció la creación de un frente común ruso-iraní para «afrontar las amenazas actuales», tanto regionales como internacionales, según la agencia de noticias gubernamental iraní «IRNA».

El iraní visitará Moscú en una fecha no especificada aún para mantener un nuevo contacto, se informó.

Putin, que llegó a la capital iraní para participar en una cumbre de países del Mar Caspio a despecho de versiones sobre un posible atentado en su contra, firmó junto a los jefes de Estado de Irán, Azerbaiján, Kazajstán y Turkmenistán, una declaración de apoyo implícito al programa nuclear iraní.

Tras la cumbre, el presidenteruso se reunió con el ultraislamista Ahmadinejad y con el guía supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, con quienes trató el tema de la central nuclear que Rusia construye en Bushehr (sur de Irán). Allí imputó el retraso en la construcción al equipamiento viejo proporcionado por la empresa alemana Siemens antes de que Moscú asumiese el proyecto, según la agencia «IRNA».

Para los expertos occidentales, los retrasos son la carta que juega Moscú para forzar a Irán a ser transparente respecto de su programa nuclear. Sin embargo, la declaración de los países del Mar Caspio defendió «el derecho de todo país miembro del Tratado de No Proliferación a desarrollar investigaciones, producción y el uso de la energía nuclear con fines pacíficos, sin discriminación y en el marco de este acuerdo y de los mecanismos de la Agencia Internacional de Energía Atómica» (AIEA).

Putin hizo referencia a ese punto declarando que «las actividades nucleares pacíficas deben ser autorizadas».

  • Sanciones

    Irán recibió ya dos series de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, votadas también por Rusia, debido a su negativa a suspender su enriquecimiento de uranio. Afirma que esa actividad sólo tiene fines civiles, mientras que los países occidentales temen que encubra la intención de fabricar bombas atómicas.

    No faltaron también las críticas a EE.UU. Putin señaló al respecto que tanto su país como Irán apuestan por un escenario internacional multipolar como alternativa al sistema propuesto por la Casa Blanca.

    «EE.UU. no puede imponer un sistema unipolar porque ninguna potencia es capaz de resolver todos los problemas por sí sola», dijo. De hecho, para Putin la situación actual en Irak y en Afganistán es fruto del «unilateralismo» estadounidense.

  • Ayuda

    «Deberíamos intentar ayudar a organizaciones como la ONU, así como respetar las normas internacionales y los códigos de conducta para tratar asuntos globales», afirmó Putin.

    Con respecto a un posible ataque militar norteamericano contra las instalaciones nucleares iraníes, el mandatario ruso pidió a sus colegas presentes que no permitan que sus territorios sean usados como base por terceros para atacar a un vecino.

    «No podemos dejar nuestra tierra a los demás para que ataquen a otros países ribereños del Caspio», manifestó el presidente ruso.

    Asimismo, se mostró en contra de la expansión de la OTAN porque no cree que sea capaz de hacer frente a amenazas actuales como el terrorismo internacional.

    Rusia y EE.UU. se encuentran enfrentados por la idea de la Casa Blanca de desplegar un escudo antimisiles en Europa, esquema que incluiría a Polonia y la República Checa, algo que irrita al Kremlin, que ve cómo su antiguo enemigo de la Guerra Fría hace pie en su « patio trasero».

    En la que fue la primera visitaoficial a Irán de un máximo dirigente del Kremlin desde 1943, quedó patente la buena sintonía entre ambos países, cimentadaen los hidrocarburos, el armamento y, especialmente, su oposición a la política de Estados Unidos en el Golfo Pérsico.

    La sintonía entre Ahmadinejad y Putin sirvió también para que ambos expresaran la meta de elevar el comercio bilateral desde los 2.000 millones de dólares actuales a 200.000 millones en diez años.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar