Londres (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - El canciller brasileño Celso Amorim pidió explicaciones ayer a Gran Bretaña por la muerte del joven brasileño que la policía acribilló a balazos por error. Recibió un pedido de disculpas del gobierno de Tony Blair.
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«Vine a Londres a expresar la conmoción y perplejidad del gobierno y del pueblo brasileño por la muerte» de Jean Charles de Menezes, indicó Amorim, tras una reunión en Londres con funcionarios de la Cancillería británica.
«Está claro que Menezes era un ciudadano pacífico e inocente», dijo el canciller, quien viajó a la capital británica a pedir explicaciones a las autoridades británicas, tan pronto como supo de la muerte a manos de la policía de Menezes, un electricista brasileño de 27 años.
El canciller reiteró que «Brasil es solidario con el Reino Unido», que en menos de 15 días sufrió dos series de atentados contra el sistema de transporte público. Pero insistió en que «aun en la lucha contra el terrorismo tenemos que tener cuidado de evitar la pérdida de vidas inocentes, como ha ocurrido», advirtió el canciller, que viajó a Londres para entrevistarse personalmente con su par británico Jack Straw, pero sólo pudo conversar por teléfono con él, ya que éste no se hallaba en la capital. Amorim, que se entrevistó con el subsecretario de Estado de la Cancillería británica, David Treisman, aseguró que las autoridades le dieron la seguridad de que el gobierno llevará a cabo una investigación completa de lo ocurrido.
El sábado, al conocerse el hecho, el gobierno brasileño dijo estar «shockeado y perplejo» por el incidente, y demandó una profunda construcción de los hechos. Amorim agregó que el gobierno británico aún no habló de indemnizar a la familia del joven muerto.
Menezes, originario de la provincia de Gonzaga, en el estado brasileño de Minas Gerais, llevaba unos tres años viviendo en el Reino Unido. Fue abatido de cinco disparos en la cabeza por agentes de la policía metropolitana en la estación de Stockwell, al sur de Londres, que está cerca de la de Oval, donde el jueves un hombre dejó una mochila con un artefacto explosivo que no llegó a estallar.
El jefe de Scotland Yard Ian Blair pidió ayer disculpas a la familia del joven. «Esta es una tragedia. La policía metropolitana acepta la completa responsabilidad por lo sucedido. A la familia sólo puedo expresarle mis profundas disculpas», declaró Blair en una entrevista con «Sky News».
El funcionario reconoció que los que mataron a Menezes eran oficiales de la policía metropolitana y trató de justificarlos afirmando que tienen que tomar decisiones en «aterradoras circunstancias».
El cadáver del joven será trasladado a Brasil tan pronto como sea posible para ser enterrado allí, indicaron familiares, que dicen no comprender aún cómo Menezes pudo ser confundido con un terrorista.
Según Alex Pereira, de 28 años, primo de la víctima, Menezes era «un tipo bueno en un 100%, que nunca hizo nada malo.
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