Damasco (ANSA)- Siria se quejó ayer ante Estados Unidos por el episodio definido por Washington como «ataque» cercano a la frontera con Irak, la semana pasada, en el que varios guardias sirios resultaron heridos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Siria reclamó la « entrega de los heridos para continuar los tratamientos en hospitales sirios y evitar cualquier incomprensión que pueda derivar en una ola de violencia no deseada por algunas de las dos partes», informó la agencia «SANA». El reclamo es la primera reacción oficial de Damasco tras el bombardeo en la frontera a un convoy que militares norteamericanos creyeron que podía esconder figuras destacadas del ex régimen de Saddam Hussein.
Dejá tu comentario