26 de septiembre 2003 - 00:00

Reclamo hoy de Lula a Castro por derechos humanos

Brasilia (ANSA, EFE, AFP, DPA) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, comenzará hoy una visita a Cuba, en la que se espera que critique de modo cauteloso pero significativo la política de derechos humanos de su amigo Fidel Castro.

Paralelamente, la delegación brasileña se ha esforzado en los últimos días para evitar que el líder cubano dé a la visita un fuerte tono anti-norteamericano, utilizando la presencia de Lula para sus fines.

El gobierno brasileño no quiere de ningún modo que este viaje enturbie sus relaciones con Washington, en general muy cordiales a pesar de las últimas diferencias en materia comercial.

Según el diario «Folha do Sao Paulo», Lula hará una crítica «cautelosa y amigable» a Cuba por la situación de los derechos humanos. «Lula cree que necesita hacer una crítica por los derechos humanos, aunque de forma cautelosa y amigable, para no ofender a Castro, porque ya estará dando un paso arriesgado», afirmó el periódico.

•Antigua amistad

El presidente brasileño -que en principio no tiene previsto reunirse con grupos opositores en la isla-tiene una antigua amistad con Castro, que enfrenta hoy un creciente aislamiento internacional luego de la detención y condena de 75 disidentes, y del fusilamiento de otros tres que robaron una lancha para escapar del país.

Para «Folha», Lula «ya está pensando en un escenario post-Fidel» en Cuba. «Lula va a pedir respeto a los derechos humanos, en un intento de minimizar eventuales críticas y desgastes con su viaje», afirmó el diario.

La crítica a la situación de los derechos humanos en la isla, agrega el diario, «será una respuesta preventiva a ataques de ONG y de gobiernos a la visita» de Lula. La organización Reporteros sin Frontera (RSF) pidió a Lula que interceda ante Castro por los 30 periodistas detenidos en Cuba.

Antes de partir a Cuba, Lula realizó ayer una breve visita a México, donde trató con su par Vicente Fox temas regionales y de la agenda bilateral, como un tratado contra la evasión impositiva.


Pero atrás de la sonriente diplomacia, que se reprodujo en una cena que anoche Fox ofreció en honor de su invitado en la residencia oficial de Los Pinos, los analistas dicen que subyace una lucha discreta entre las dos mayores economías de Latinoamérica.

Esas diferencias radican en sus políticas comerciales y en un forcejeo por representar a los países de Latinoamérica en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde México tiene actualmente un asiento como miembro no permanente.

Mientras que México cuenta con una de las redes de tratados de libre comercio más grandes del mundo, que incluye a Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, Brasil es reacio a la apertura comercial a través del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

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