18 de agosto 2008 - 00:00

Regiones paralizan Bolivia contra Evo

La Paz (EFE, AFP, DPA) --Tras el temprano fracaso del diálogo convocado luego de los referendos revocatorios del pasado domingo 10, los líderes opositores de cinco regiones de Bolivia preparan para mañana un paro general contra el gobierno de Evo Morales que, por su parte, salió a refutar versiones sobre una posible militarización de Santa Cruz y sobre la declaración del estado de sitio en el país.

El presidente del Comité Cívico de Chuquisaca, John Caba, dijo ayer que su región, más Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando se ven «obligadas» a iniciar medidas para exigir al gobierno izquierdista que restituya el porcentaje de la renta gasífera y petrolera que se les redujo este año.

  • Presión

  • El gobierno de Morales realizó esos descuentos para pagar un bono de 28 dólares mensuales a los mayores de 60 años sin cobertura jubilatologoria, pero, según los líderes regionales opositores, la suma retenida está por encima de lo necesario para hacer el pago del beneficio.

    «No tenemos otra alternativa que exigir estos recursos por la vía de la presión», dijo Caba, al señalar que muchos proyectos regionales están siendo postergados por la falta de esos fondos, lo que es negado por el gobierno central.

    La pelea por la renta petrolera comenzó en enero cuando se inició el pago del bono a los mayores de 60 años y hace poco también incluyó huelgas de hambre en las regiones.

    Morales y los prefectos (gobernadores) de las regiones autonomistas fracasaron en la primera reunión que intentó abrir un espacio de diápara analizar soluciones a los conflictos del país, incluido el del reparto de los ingresos petroleros. Fue la primera reunión después del mayoritario respaldo obtenido por Morales a nivel nacional y los líderes opositores en sus regiones en el referendo sobre mandatos celebrado hace una semana.

  • Huelga

    El fracaso del diálogo en esa cita derivó en la convocatoria a una huelga general que los líderes opositores piden acatar en las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, cinco de los nueve departamentos ( provincias) de Bolivia.

    La tensión aumentó el viernes pasado cuando grupos de discapacitados, que se manifestaban en pos de un bono anual de 3.000 bolivianos (421 dólares), fueron reprimidos con violencia en Santa Cruz por la policía. El conflicto derivó en una reacción contra esas entidades de parte de sectores radicales autonomistas de Santa Cruz que se saldó con al menos veinte heridos, tras varias horas de enfrentamientos. Dado el tenor de los acontecimientos, terminó siendo relevado el comandante departamental de la policía de Santa Cruz, quien fue golpeado por los radicales. Asimismo, el prefecto cruceño, Ruben Costas, exigió que el nuevo jefe policial del departamento sea nombrado con su aprobación. La policía de Santa Cruz quedó temporalmente bajo el mando de tres generales enviados desde La Paz.

    El ministro de Defensa, Walker San Miguel, acusó ayer a Costas de « atrincherarse» con los «extremistas de derecha» al desconocer la mayoría de casi 68% lograda en el revocatorio por Morales y anunció que lo demandará ante la Justicia. El funcionario, junto a su par de gobierno (Interior), Alfredo Rada, acusaron al prefecto cruceño de haber contribuido a la escalada de violencia y promovido otras medidas como el paro cívico convocado para mañana.

    Por otro lado, San Miguel aclaró que, pese a la situación de Santa Cruz, el gobierno no tiene «un plan, ni ninguna alternativa de militarización». También sostuvo que las fuerzas de seguridad están alertas ante la posibilidad de violencia durante la huelga de mañana, pero descartó el «estado de sitio» porque, dijo, el gobierno de Morales «apuesta a la madurez del pueblo boliviano».
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