Revelan detalles de toma de rehenes en la imprenta

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El propietario de la imprenta donde se atrincheraron los hermanos Said y Cherif Kouachi, Michel Catalano, les ofreció un café a los terroristas en su oficina antes de que estos se encerraran en el edificio, el mismo donde uno de los empleados logró esconderse sin que nadie lo viera y ayudó a la policía desde su escondite a detener a los atacantes.

"Viví un momento increíble, les ofrecí un café en mi oficina y mantuvimos una charla", recordó Catalano sobre su encuentro con los dos hermanos Kouachi, responsables de la muerte de 12 personas en la redacción del semanario francés Charlie Hedbo.

En un video difundido a través de Internet por el diario Le Figaro, el propietario de la imprenta recordó que escuchó sonar el timbre muy temprano, pero que no se preocupó porque "estaba esperando a un proveedor".

Una vez que salió, añadió, "ví que tenían kalashnikov y lanzacohetes, y entendí" todo. La reacción fue inmediata: dijo el dueño de la imprenta, quien estaba en la empresa con Lilian Lepere, el joven empleado de 27 años, que logró esconderse en el primer piso debajo del lavadero, sin que los hermanos Kouachi se dieran cuenta de ello.

"Nunca se mostraron agresivos", recordó, para luego añadir que le dijeron que "no se preocupe, lo dejaremos ir". Y a la tercera vez que pidió poder marcharse, el más joven de los hermanos, Cherif, le dijo que sí. Catalano pudo así correr hacia los gendarmes desplegados en el lugar y advertirles que una persona aún estaba escondida en el edificio. 

"Si algo le hubiese pasado (a Lilian), no me lo hubiera perdonado toda la vida", añadió el dueño de la imprenta sobre Lilian, quien fue al final responsable de informar a la policía sobre la situación en el interior de la imprenta.

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