18 de agosto 2004 - 00:00

Revés para Sharon desde el Likud

Ariel Sharon.
Ariel Sharon.
Jerusalén (EFE).- La propuesta del primer ministro israelí, Ariel Sharón, de seguir negociando la inclusión de otros partidos en su Gobierno, entre ellos el Laborista, ha sido rechazada por los representantes del comité central del Likud.
   
La radio pública israelí informó esta medianoche de que, según los primeros resultados no oficiales de los votos escrutados entre los participantes en la votación del Likud, la propuesta de Sharón ha fracasado, mientras que el rechazo a negociar con los laboristas su inclusión en el gobierno ha obtenido un respaldo mayoritario.
   
De confirmarse estos datos, supondría un fuerte varapalo para el primer ministro israelí, pues en su propio partido se impone la tendencia del grupo de "rebeldes", encabezados por el ministro sin cartera, Uzi Landau, quien no sólo rechaza las negociaciones con los laboristas, sino que además impugna el plan para la "desconexión" de Gaza.
   
Los resultados de la votación no tienen un carácter vinculante y por tanto no obligan a Sharón, que preside el Likud a aceptar la propuesta de sus opositores. Sin embargo, deja al "premier" en una precaria posición dentro de su propio partido, lo que según analistas políticos podría resultar en una escisión.
   
Sharón había ratificado horas su voluntad de seguir negociando la ampliación de su Gobierno de unidad con todos los partidos sionistas.
   
En una convulsa convención del derechista Likud celebrada esta noche en Tel Aviv, Sharón dejó en manos de los 3.000 representantes del comité central del partido la decisión de amparar mediante el voto su voluntad.
   
"Hay momentos en la vida de una nación en los que se deben tomar decisiones difíciles e Israel está viviendo días difíciles", refirió Sharón a la multitud, entre gritos de apoyo y silbidos de rechazo.

El primer ministro se refería a la posibilidad de ampliar su reducida coalición de Gobierno, que entre el Likud y el anticlerical Shinui, cuenta con 59 de los 120 diputados del Parlamento, e introducir a otros partidos como el Laborista, que cuenta con unos 20 escaños.
   
Sharón pidió el apoyo de los convencionales de su partido para seguir negociando la ampliación de su coalición "con todos los partidos sionistas", y no descartó a aquellos religiosos ortodoxos que no lo son.
   
Asimismo tachó al grupo de rebeldes dentro de su propio partido, encabezados por el ministro Landau, de "oposición extremista e irresponsable".
   
Landau, apoyado por el ministro de Exteriores, Silván Shalom, y el responsable de Finanzas, Benjamín Netanyahu, se opone de forma tajante al ingreso del Partido Laborista, que preside Simon Peres.

" El Likud ha tenido que enfrentarse a muchos oponentes en el pasado, (pero ahora) el Likud no se permitirá ningún boicot o sedición entre sus filas, el Likud seguirá con sus negociaciones para formar la coalición de Gobierno con cualquier partido sionista que siga sus intereses", aseveró tajante Sharón tras una interrupción de unos minutos originada por sus correligionarios.

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