4 de abril 2009 - 22:07

Roma: masiva marcha contra plan anticrisis de Berlusconi

La multitud convergió en el circo máximo romano.
La multitud convergió en el circo máximo romano.
Decenas de miles de personas se manifestaron hoy en Roma convocados por la central sindical de izquierda CGIL (la más numerosa del país) para pedir al ejecutivo de Silvio Berlusconi más medidas económicas en su plan para combatir la crisis que sacude a Italia.

Los manifestantes (2,7 millones según los organizadores y unos 200.000, según la policía), se concentraron en el Circo Máximo, en el centro de la capital italiana.

Durante el acto celebrado en el célebre monumento romano, el jefe de la organización, Gugliemo Epifani, llamó a "la unidad del mundo del trabajo".

El lugar, con un espacio de 600x120 metros en el casco antiguo, estaba lleno a rebosar y muchas personas asistieron al discurso de Epifani desde las calles adyacentes al Circo Máximo, donde los antiguos romanos asistían a las carreras de cuadrigas.

La manifestación se convocó para apoyar a quienes pierden el trabajo, a los ancianos que no llegan a fin de mes por escasez de recursos y a quienes están en desocupación temporal y cobran solo un parte del sueldo La CGIL también convocó la manifestación para pedir medidas a favor del sistema productivo y de las inversiones y para solicitar un sistema de mayor protección social.

El jefe sindical se preguntó "¿por qué (el gobierno) no quiere hacer más? ¿Por qué solo puso a disposición 4.000 millones para afrontar la crisis? ¿Por qué no percibe la urgencia de serias políticas industriales, para la construcción, para los servicios públicos?".

"¿Por qué sólo programa medidas faraónicas para las obras públicas y no hace nada para las pequeñas y medias empresas ni para acelerar la demanda e incrementar la ocupación?", dijo.

Cuando el líder sindical citó a Berlusconi, el Circo Máximo se convirtió en un abucheo general.

Epifani hizo un llamamiento al gobierno para que abra una mesa en donde "afrontar la crisis de modo serio, ordenado y coherente".

En esta mesa, según Epifani, se debería discutir de políticas industriales, inversiones y Sur (la zona menos desarrollada del país), la posibilidad de suspender los despidos mientras dure la crisis, las condiciones y renta de los jubilados, los trabajadores y los precarios, así como la lucha a la evasión fiscal.

Los otros dos sindicatos mayores (CISL y UIL) y la asociación de los industriales (Confindustria) también deberían tener "interés en una mesa de verdadera confrontación", dijo.

Durante años, los tres sindicatos mayores actuaron de común acuerdo, pero en los últimos tiempos surgieron entre ellos divergencias que los llevaron a opciones divergentes.

Tras afirmar que los otros sindicatos deberían haber compartido la batalla contra la crisis, Epifani los invitó a celebrar conjuntamente un referéndum entre los trabajadores sobre la reforma del modelo de contrato.

Epifani concluyó su discurso diciendo que "del Circo Máximo salió un gran mensaje de esperanza, de cambio, por la unidad del mundo del trabajo, para no dejar atrás a nadie y para mirar adelante y siempre hacia los demás".

Los manifestantes llevaban pancartas con escritos "contra la crisis, defendemos el futuro", calificando a Berlusconi de "nuevo Mussolini".

La CGIL (Confederación general de trabajadores italianos) decidió manifestar sola contra el ejecutivo y rechazó la participación de las otras centrales sindicales (Cisl, Confederación italiana sindicatos de trabajadores) e Uil (Unión italiana del trabajo).

La CGIL reprocha a la Cisl e Uil haber firmado recientemente con el gobierno un acuerdo que modifica el marco general de los contratos de trabajo en Italia.

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