Bagdad (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Saddam Hussein acusó ayer al presidente de EE.UU., George W. Bush, de mentir cuando dijo que Irak poseía arsenales de armas químicas y al negar las declaraciones del ex gobernante de que fue torturado bajo custodia estadounidense.
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Saddam, que enfrenta una posible pena de muerte si es condenado, afirmó: «El hombre de la Casa Blanca es un mentiroso. El dijo que había armas químicas en Irak. Y después dijo: `No, no encontramos nada'».
«Mintieron de nuevo cuando aseguraron que lo que decía Saddam no era cierto», añadió, en referencia a un comunicado de la Casa Blanca que indicaba que sus afirmaciones de que había sido torturado eran absurdas. El miércoles, Hussein acusó a los estadounidenses de golpearlo cuando estaba bajo custodia y dijo que tenía marcas en su cuerpo que lo demostraban.
• Fraudes
«Esta es una de las cosas más absurdas que he escuchado recientemente de Saddam», dijo el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, en Washington. «Saddam Hussein está siendo tratado en la forma opuesta a la que su régimen trataba a quienes arrestaba y torturaba simplemente por expresar sus opiniones. Por lo tanto, lo niego», agregó.
El ex mandatario y los otros siete acusados enfrentan cargos por ordenar la matanza de 148 personas en el pueblo chiíta de Dujail, al norte de Bagdad, en la década de 1980. La próxima audiencia se llevará a cabo el 24 de enero.
Por otro lado, más de 30 grupos políticos sunnitas y de chiitas seculares iraquíes denunciaron fraude en las recientes elecciones legislativas y amenazaron con boicotear al futuro gobierno si no se revisan los resultados. En un comunicado conjunto, 35 agrupaciones que presentaron candidatos en los comicios del 15 de diciembre exigieron la renuncia y renovación total de la Comisión Electoral de Irak, encargada de supervisar las elecciones.
Los grupos reclamaron también que organizaciones internacionales como Naciones Unidas revisen sus más de 1.250 denuncias de fraude, intimidación de votantes y otras irregularidades verificadas durante los comicios. Las formaciones que firman el comunicado incluyen a la principal coalición árabe sunnita, el Frente del Acuerdo Iraquí; el bloque chiita secular del ex primer ministro Ayad Allawi, y la lista Congreso Nacional Iraquí del ex ministro Ahmed Chalabi.
El malestar de los partidos constituye una preocupación para Estados Unidos, que espera que de las elecciones surja un gobierno de amplia representación que aplaque o debilite a la insurgencia.
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