Senado de EEUU aprobó reforma inmigratoria
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Los inmigrantes que deseen ajustar su estatus migratorio deberán pagar una multa de 2.500 dólares; demostrar conocimiento del inglés, que tienen trabajo fijo y que no tienen antecedentes penales, además de estar al día con el pago de sus impuestos.
El proyecto de ley además autoriza la construcción de un muro de 595 kilómetros en la frontera con México, la contratación de hasta 4.000 agentes adicionales de la Patrulla Fronteriza y el envío de hasta 2.500 inspectores adicionales en los puertos de entrada al país.
También amplía los centros de detención de inmigrantes indocumentados, al duplicar de 10.000 a 20.000 el número de camas en esas instalaciones.
La medida modifica el programa de lotería de visas, de manera que dos terceras partes de las 55.000 visas otorgadas anualmente estarían destinadas a profesionales en los campos de matemáticas, ciencias, tecnología o ingeniería.
Además, mantiene los créditos tributarios que el Gobierno federal otorga a trabajadores de escasos recursos para los inmigrantes indocumentados que soliciten la "tarjeta verde".
También moderniza el sistema de adopción de niños extranjeros, los cuales recibirían las mismas protecciones que los niños nacidos en EEUU.
A lo largo del debate y votación del proyecto, los senadores de ambos partidos tuvieron que hacer numerosas concesiones para que la legislación llegase a buen puerto.
No obstante, para que esta propuesta se convierta en ley, tiene que ser armonizada con el proyecto aprobado por la Cámara de Representantes, promovido por el republicano James Sensenbrenner y que convierte en criminales a los inmigrantes indocumentados y a quienes les ofrezcan servicios.


