Serbia extradita a Mladic a La Haya para ser juzgado por genocidio
-
Antes del fin del ultimátum, Trump informó un alto el fuego temporal con Irán
-
Pakistán busca aplazar el ultimátum de Trump a Irán y exige "un alto el fuego de dos semanas"
Así culmina la larga huida del ex jefe militar que durante años escapó a la justicia internacional, antes de ser arrestado el jueves en Serbia, en una aldea situada a unos cien kilómetros de Belgrado.
Señal de que su partida era inminente, Ratko Mladic fue llevado de madrugada ante la tumba de su hija en el cementerio de Topcider, en Belgrado, atendiendo a una demanda que él mismo hizo al ser detenido.
Ana Mladic, estudiante de medicina, se había suicidado en 1994 a la edad de 23 años. Según la prensa, la muchacha no soportaba más ver a su padre acusado de las atrocidades cometidas durante la guerra de Bosnia (1992-1995).
Después de la visita, había rosas y un cirio sobre la tumba, constató un periodista de la AFP.
El lunes, el exmilitar también había podido ver a sus nietos, por primera vez desde su arresto.
Su defensa había sostenido que su estado de salud "alarmante" no le permitía ser enviado a La Haya para ser juzgado, pero los jueces de la Alta Corte rechazaron este argumento.
La llegada de su esposa Bosiljka con una gran valija azul y la partida a gran velocidad de un convoy de vehículos desde el tribunal serbio para los crímenes de guerra, a eso de las 14H40 GMT, disiparon las últimas dudas sobre la partida del exmilitar.
Mladic está inculpado por el TPIY de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad por su presunto rol durante la guerra de Bosnia (1992-1995). Está acusado en particular de la matanza de unas 8.000 personas en Srebrenica (Bosnia oriental) en 1995, la más grave cometida en Europa desde el fin de la Segunda Guerra mundial.
También debe responder en particular por el sitio de Sarajevo que provocó unos 10.000 muertos.
El exgeneral podría ser condenado a prisión perpetua, dado que los cargos en su contra son los más graves en derecho internacional.
La detención de Ratko Mladic provocaron reacciones de los ultranacionalista serbios, en Serbia y en Bosnia, con una manifestación de 10.000 a 15.000 personas el domingo en la noche en Belgrado.
Los serbios de Bosnia denunciaron airadamente a Serbia, el martes en Banja Luka, la capital de la República Srpska, atacando en particular al presidente serbio Boris Tadic por haber ordenado el arresto de su ex jefe militar y calificando a Serbia de "madrastra".




Dejá tu comentario