San Francisco (EFE, AFP, ANSA) - El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, fracasó en su intento de imponer una serie de referendos en la votación del martes y la pregunta es ahora qué pasará con su futuro político, ya que había vinculado fuertemente un éxito en estos comiciosa sus planes de reelección.
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Los 300 millones de dólares, una cifra récord, que en total costaron estas elecciones especiales, sirvieron de muy poco: el protagonista de «Terminator» no fue capaz de conquistar a los californianos con ninguna de sus propuestas. El gobernador fracasó en la iniciativa central, la que le habría dado más poder para manejar los presupuestos generales del estado y limitar el crecimiento del gasto público.
Tampoco salió adelante una medida que buscaba dificultar a los maestros de escuelas públicas la consecución de una plaza fija.
Los votantes dieron también por tierra con una iniciativa para que un equipo de tres jueces retirados se haga cargo del diseño del mapa electoral, así como la medida que requiere que los sindicatos obtengan un permiso individual de sus miembros cuando quieran destinar dinero a causas políticas.
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