27 de mayo 2003 - 00:00

Sharon habló de "ocupación" en Cisjordania y Gaza

Increíble. Esa es la palabra que este martes está en boca de todos, después de que el primer ministro, Ariel Sharon, un abanderado de los asentamientos judíos en tierras que los palestinos quieren para su propio estado, describió como una "ocupación" la presencia israelí en Cisjordania y la Franja de Gaza.
    
Atónitos israelíes y palestinos trataban de determinar si el veterano y aguerrido dirigente había cambiado el paso o sólo hacía un movimiento táctico para apaciguar al principal aliado de Israel, Estados Unidos.
    
La sorpresa sobrevino el lunes, cuando Sharon lanzó su nueva interpretación al defender la aceptación de su gobierno del plan de paz respaldado por Estados Unidos, que apunta a la creación de un estado palestino en el 2005 en tierras tomadas por Israel desde la guerra de 1967 en Oriente Medio.
    
"No me gusta la palabra, pero esto es ocupación. Mantener a 3,5 millones de palestinos bajo ocupación es malo para Israel y los palestinos", dijo Sharon, quien sonó como un portavoz de un movimiento pacifista israelí ante los furiosos legisladores de su
partido Likud.

Sharon, un ex general de 75 años, llamó a Cisjordania de muy diferentes maneras con anterioridad -tierra bíblica de Israel, tierra de los antepasados judíos-, pero nunca tierra "ocupada", una palabra que los palestinos repiten a gritos al justificar su levantamiento en demanda de independencia.

La oficina de Sharon aumentó la confusión el martes en su afán de clarificar la referencia a "ocupación", con una explicación de que esa palabra significaba "control sobre una población palestina en áreas en disputa".
    
El desconcierto fue tal que pocos en Israel podían tomar literalmente la nueva expresión de Sharon.
    
"Muy en el fondo él no cree realmente que algo pueda ser hecho con (el presidente palestino Yasser) Arafat todavía en los alrededores", dijo un veterano observador, quien conversa a menudo con Sharon.
    
"Entonces él dice: '¿Por qué debería aparecer yo como el que rehusa a avanzar hacia la paz?' En el fondo, él (Sharon) no cree que los asentamientos serán evacuados porque los palestinos torpedearán el acuerdo", agregó.
   
• ¿Sharon el pacificador?
 
Desde que Sharon asumió el cargo de primer ministro en el 2001, ha habido acalorados debates en Israel sobre si él estaría dispuesto a hacer "concesiones dolorosas", nunca definidas públicamente, para lograr la paz con los palestinos.
    
Sharon no pudo quitarse de encima en los últimos 20 años las denuncias de que había engañado en 1982 al entonces primer ministro Menachem Begin sobre los planes de invasión israelí al Líbano, algo que el ahora primer ministro ha negado
reiteradamente.

Al mismo tiempo, se especula con que, en su ancianidad, el hombre apodado "la topadora" estaba decidido a entrar en los libros de historia como un constructor de la paz, emulando a Begin, quien devolvió la península ocupada del Sinaí a Egipto
bajo un acuerdo de paz.
    
En lo que se interpretó como señales mixtas en la reunión del Likud, Sharon apuntó que apoyaba el nuevo plan de paz sin comprometerse a impulsarlo si los palestinos no detenían la violencia contra los israelíes.
    
"Si el terrorismo continúa, los palestinos no recibirán nada", dijo.
    
Con este discurso como preámbulo, los confundido israelíes se preparaban para observar la cumbre, posiblemente la próxima semana, entre Sharon, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro palestino, Mahmoud Abbas.
    
"Lo que es grandioso con Sharon es que inclusive hoy... puede presionar a cualquiera", dijo el comentarista político Chemi Shalev, en el diario Maariv.
    
Saeb Erekat, un ex negociador palestino, recordó que Sharon suele usar frases impactantes cuando se refiere a los palestinos y se mostró cauto ante el nuevo término "ocupación". "Necesitamos ver hechos, no palabras", dijo Erekat.

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